Decididos // Diez vidas reinventadas

  • Emprender: Fantasear con un cambio de vida lejos del consumismo y del mundo competitivo es una vía de escape que algunas personas hacen realidad. 

    Decididos. 10 experiencias de vida fuera de un entorno competitivo
    Ana Basanta
    Diëresis, 2016
    160 páginas.  Precio: 16 €

    A toro pasado, quienes han acabado dando el salto no reconstruyen el relato como una hazaña exenta de penurias, las hayan sufrido o no, pero, a la hora de los balances, parecen no arrepentirse. Al menos así se desprende de las historias que la periodista Ana Basanta ha recogido en Decididos, un compendio de diez peripecias vitales que, como trazos comunes, comparten decisión, incertidumbre y capacidad de superarse.

    En un momento en el que el trabajo estable y bien remunerado escasea y los vientos neoliberales y tecnológicos imponen el empleo por proyectos, flexible y desprotegido desde un punto de vista social, en todos los casos relatados en el libro se recorre un camino a la inversa: salir de lo que uno de los protagonistas llama “el calor del sueldo fijo” y escuchar la voz de la insatisfacción respecto de la propia vida, marcada por una presión excesiva, las prisas y la desconexión de la naturaleza y de los propios proyectos. 

    Los destinos de Jaume, Santi, Xuan-Lan y María son distintos —cambiar la banca online por actividades en torno al yoga, reconstruir una vieja rectoría en los Pirineos donde vivir en comunidad, vivir más de tres lustros viajando en un velero reciclado, montar un negocio para personas que desean elegir zapatos diseñados a su medida y según sus gustos, intentar hacer el mundo un poco mejor como cooperante o  poner en marcha una agencia de viajes online tras el paréntesis de una década en Colombia—, pero todos ellos huelen a búsqueda de una mayor libertad.

    Todos los protagonistas que desfilan por Decididos saben localizar perfectamente el momento preciso en que supieron que ya no había vuelta atrás a una idea loca. Pudo producirse a 4.900 metros de altura, comiendo un bocata bajo un árbol o escuchando distraídamente una conversación ajena. Es hermoso leer sobre esos pequeños grandes momentos.

    Todavía no hay comentarios, sé el primero en opinar

    Escribe tu comentario