Pere Rusiñol

  • Socio fundador y redactor de la revista Alternativas Económicas. Ha trabajado en El País y en Público. Compagina con su trabajo en la revista Mongolia donde es responsable de la sección Reality News

  • Publicaciones del autor

    Solo tres corporaciones aprueban en el reputado ‘ránking’ del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, que analiza el cumplimiento de la ley de información no financiera.

    Es la solidaridad, estúpido!”. Casi tres décadas después del famoso (y tantas veces manoseado) latiguillo “¡Es la economía, estúpido!”, la fórmula secreta que permitió a Bill Clinton apartar de la Casa Blanca a George H. Bush, resulta que el elemento clave cuando las cosas van mal dadas de verdad es, en realidad, la solidaridad.

    Durante el largo confinamiento provocado por la pandemia, las Administraciones apenas están teniendo en cuenta a los grupos vulnerables y con necesidades especiales, que en la práctica deben arreglárselas solos para salir adelante en condiciones  aún más adversas que los demás.

    El confinamiento es una medida extrema pero necesaria no solo por motivos de salud, sino también para poder reactivar antes la economía. Urgen ayudas del Gobierno, maniatado por la pérdida de soberanía monetaria, pero solo deben seguir operativas las empresas capaces de reorganizarse para producir mascarillas, respiradores y todos los servicios esenciales.

    Las reglas convencionales han saltado por los aires y ya no basta con estímulos, por muy espectaculares que sean.

    Algunos parecen dedicar más energía a criticar al Gobierno que a sumarse al gran esfuerzo necesario para salvar vidas. Pero el desborde es mundial: la realidad es que ninguna familia ideológica puede sacar pecho.

    En Alternativas Económicas, gracias a nuestro socio Hernán Garcés, hemos entrevistado al influyente pensador francés Jacques Attali, consejero especial de François Mitterrand (1981-1991) y escuchado por todos los presidentes de Francia que le sucedieron, a izquierda y derecha. Attali lleva más de una semana empujando para que el mundo se coloque en modo de economía de guerra y es ahora mismo una de las personas de referencia en la UE en la lucha contra el coronavirus.
     
    Por la importancia de la entrevista y para darle la máxima difusión posible, la hemos cedido a El Confidencial para que tenga más impacto. Puede leerse aquí.

    La situación de emergencia que vivimos nos obliga a avanzar hacia una “economía de guerra” a la vez que extremar las precauciones para evitar abusos.

    La palabra “guerra” está asociada a todo tipo de atropellos y habrá que estar muy vigilantes, pero el espejo más cercano de reorganización económica que precisamos es 1939-1945.

    Un ayuntamiento cerca de Barcelona levanta en apenas dos días una ‘fábrica’ para producir mascarillas con la implicación de decenas de vecinos.

    Es asombroso cómo en España perdemos el tiempo en rencillas grotescas propias de épocas tranquilas, cuando lo que se necesita ante esta crisis es una respuesta extrema del conjunto de la UE.

    El influyente pensador francés Jacques Attali pide que los Estados empiecen a producir productos básicos, con la misma lógica de que hubiera estallado un conflicto bélico.

    El nuevo 'low cost' de Renfe y la llegada de la competencia refuerzan la alta velocidad como la mejor opción ante la emergencia climática.

    Crisis: Los bajos tipos de interés amenazan los sistemas de capitalización. Chile y Holanda, tantas veces puestos como referentes en España, lidian con malos resultados.

    Giro: El programa del Gobierno de izquierdas alarma a la derecha, pero conecta con las nuevas prioridades de los grandes actores internacionales.

    Investidura: Los empresarios recelan del pacto de izquierdas, pero anteponen la estabilidad y evitan sumarse a campañas apocalípticas.

    Golpe: La era del líder indígena termina por la presión del Ejército. Durante su mandato, Bolivia creció y redujo la pobreza como nadie en América Latina.

    Investidura: El PSOE y UP salen vivos de la repetición electoral y pactan el primer Ejecutivo de coalición de izquierdas desde la II República... con permiso de ERC.

    Informe: La banca ética no solo aporta fondos para proyectos sostenibles y la economía social, sino que es incluso más rentable que la convencional.

    Investidura: El PSOE y Unidas Podemos ya no tienen diferencias programáticas insalvables, pero el pulso por la composición del Gobierno ha acrecentado la desconfianza mutua.

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