Viajes

  • La implantación del transporte de bajo coste y distintas fórmulas de alojamiento competitivo han integrado los viajes como parte de nuestra experiencia vital. Pero si nos comparamos con nuestros vecinos europeos, la proporción de mayores de quince años que realiza viajes (...)

    La Asociación de Turismo Sostenible Aethnic ofrece una serie de viajes solidarios durante los meses de julio y agosto. Las rutas solidarias suelen tener una duración de entre diez días y tres semanas y se hacen en grupos de 12 personas como máximo. (...)

    Cada vez más viajeros tienen en cuenta el impacto de sus desplazamientos en el medio ambiente. La preocupación por el planeta también se va integrando, poco a poco, en todo tipo de manifestaciones culturales.

    El turismo es una de las mayores industrias del mundo en cuanto a volumen de negocio y también una de las que más impacto tienen en el medio ambiente. Unos 250 millones de personas trabajan en el sector, que supone el 11% del PIB mundial. Los viajeros llegan hoy prácticamente a cualquier (...)

    El uso de la bicicleta en España es aún minoritario si se compara con el de los países del norte de Europa, pero la tendencia está cambiando. Muchos ciudadanos han renunciado al coche en propiedad y, cuando necesitan uno para desplazarse por la ciudad, recurren a los servicios de alquiler por horas. En la carretera, la opción en alza es compartir. Son prácticas más económicas y también más sostenibles.

    El turismo de masas tiene un fuerte impacto económico, social y medioambiental en las zonas de destino. Viajar de manera respetuosa con el entorno es posible si se adoptan una serie de medidas antes y durante el viaje. El objetivo es que el viajero disfrute de su experiencia y al mismo tiempo beneficie a la población de las zonas que visita, pensando siempre en la naturaleza y las futuras generaciones.

    La cultura puede ser una herramienta para concienciar a la población de la necesidad de actuar ya para salvar el planeta.  Poco a poco, todas las manifestaciones culturales han ido integrando prácticas respetuosas con el medio ambiente. Los ciudadanos pueden echar una mano con actos tan sencillos como compartir un  libro, ir a cenar a un restaurante o asistir a un festival de música.

    El turismo colaborativo ha funcionado desde mucho antes de la llegada de Internet, pero con las posibilidades que ofrece la Red, ha estallado una pequeña revolución. De intercambios de casa a guías de turismo: todo se comparte.

    Al turismo convencional le ha nacido un fuerte competidor: el turismo colaborativo, que puede cambiar completamente la forma en que se hacen viajes.