Zumzeig: una cooperativa de película

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  • Diciembre 2016

    Uno de los espacios emblemáticos de los cinéfilos de Barcelona se apunta a la economía social

    Yonay Boix y Javier Rueda, en el espacio Zumzeig. FOTO: ANDREA BOSCH

    El Zumzeig es un espacio tan de ensueño para los cinéfilos de Barcelona —proyecta sólo cine independiente y de autor, con una reivindicación del valor social y cultural del cine en las antípodas de la visión de mercancía, y hasta con centro social que en realidad es un bistró afrancesado— que cuando arrancó, a finales de 2013, muchos se pellizcaban: obviamente, esto no puede durar. Tres años después no sólo dura, sino que acaba de transformarse en una cooperativa. ¿Dos pellizcos?

    El milagro tiene que ver en parte con el origen pseudofilantrópico del proyecto, inconcebible sin su fundador, Esteban Bernatas, un francés que vivió en Barcelona y que lo puso en pie aportando su propio patrimonio: unos bajos en el barrio de Sants que acondicionó con mucho esmero, con aires parisinos y una sala para...

    Los artículos que componen el dossier son:

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