Indicadores

  • El confinamiento ha movilizado una ingente cantidad de recursos públicos para frenar el cierre de empresas y la destrucción de empleos, en unos países más que en otros. Se suman a las ayudas a autónomos, la moratoria de pago de impuestos y el apoyo a la liquidez.

    El batacazo de la crisis de 2008 supuso el hundimiento de la inversión. España, a diferencia de otros países de la Unión Europea, no había logrado que se recuperara hasta los niveles previos, ni de lejos. Y en esto llegó la pandemia y el riesgo de depresión.

    Es el ingreso mínimo vital mensual, en euros, aprobado por el Gobierno en el caso de una persona adulta sin cargas familiares. La horquilla se calcula según el perfil de cada hogar. La mayor cuantía (1.015 euros) corresponde a los de dos adultos y más de dos hijos.

    EE UU ha congelado sus contribuciones a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en plena pandemia. La OMS se financia con donaciones obligatorias de países (950 millones de dólares en 2019), y  voluntarias, también privadas, para investigar temas (4.300 millones).  La Fundación Bill y Melinda Gates aumentará su donación.

    Los últimos datos sobre comercio electrónico en España, que aún no recogen el impacto del confinamiento, reflejan otro aumento (el 23,5%). El estado de alarma, con la mayoría de tiendas cerradas, ha hecho de la compra online una válvula de escape para el comercio.

    Es el porcentaje del producto interior bruto (PIB) al que equivaldrá la deuda que tendrá España como consecuencia de las medidas para hacer frente a la pandemia de covid-19, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    El gasto público en protección social en España se sitúa por debajo de la media de la UE, en un indicador en el que Finlandia va primera. Destinamos menos que la media en todas las categorías de gasto público (incluyendo sanidad)salvo seguridad y medio ambiente.

    La evolución de los precios de los productos y servicios, más allá de las medias, siguen tendencias dispares. Los relacionados con las comunicaciones, la ropa y el ocio se han hundido, pero el coste de la educación, la vivienda y los servicios médicos se han disparado.

    Son los millones de euros que el Banco Central Europeo (BCE) destinará a comprar deuda para intentar frenar la subida de los intereses de los países más afectados por el coronavirus. Primero anunció 120.000 millones y después 750.000 más.

    La caída de la contribución fiscal (aportación de impuestos) que se produjo en España durante los años de la crisis iniciada en 2008 no es comparable con lo sucedido en los países vecinos de la zona euro o de la UE. Aún no ha vuelto a los niveles previos.

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