Oráculo impertinente

  • Dentro de una disciplina tan errática y subjetiva como la economía, el elemento menos predecible es el humano. Aunque son las personas, con su talento y sus mitos religiosos y culturales, las que fabrican (o destruyen) los sistemas sociales, la riqueza y el bienestar, nunca es posible adivinar (...)

    La libertad y la justicia nos parecen, en general, valores absolutamente positivos y complementarios. Pero, puestos en práctica, no son ni lo uno ni lo otro. La práctica es la economía, un terreno mundano y bastante lioso en el que los conceptos abstractos sirven de poco. Veamos. No se ha (...)

    La economía es considerada una ciencia. Pero no se me alarmen: incluso el periodismo y la publicidad han llegado a ser calificados, universitariamente, como Ciencias de la Información. La economía es tan científica como la política o la sociología. Es decir, poco. Incluso su rama más (...)

    Por (Periodista)
    Enero 2016

    Un buen economista que se pone a cavilar suele tener mucho peligro. Desde hace algún tiempo, varios economistas juguetean con una explicación para la falta de crecimiento en los países ricos: nos falta, dicen, una buena guerra. No por las viejas razones keynesianas, lo del gasto público y el negocio de (...)

    Por (Periodista)
    Diciembre 2015

    La  Navidad, como todo, tiene una concisa definición económica: es la época en que se compran los regalos de este año y se paga con dinero del año próximo. Eso supone deuda, queridos amigos. Lo cual, a su vez, representa la contribución de cada uno a la única causa realmente (...)

    Por (Periodista)
    Noviembre 2015

    La economía, queridos amigos, tiene una médula darwinista. Como la vida misma. Y no creáis que me refiero solamente al capitalismo, porque las experiencias socialistas conocidas hasta la fecha resultaron de un darwinismo tan áspero como la policía húngara. En el universo económico, como la vida, importa mucho ser fuerte y adaptable. A corto plazo, lo esencial es la fortaleza.

    Por (Periodista)
    Septiembre 2015

    El lector perspicaz habrá percibido ya que la economía mundial no marcha del todo bien. Tal vez el lector haya llegado a intuir, incluso, las dos cuerdas que forman el nudo que nos ahoga: la cuerda de la deuda excesiva y la cuerda del crecimiento escaso. Pongámonos la gorra (...)

    Por (Periodista)
    Septiembre 2015

    Hay que admitirlo: tenemos un talento especial para agravar cualquier problema. No importa que el problema sea de por sí gravísimo. Si nos dejan hacer, podemos empeorarlo hasta límites inconcebibles.  Un ejemplo entre muchos es la droga. Un siglo después de que Estados Unidos (...)

    La solución de los problemas europeos es fácil. Podría bastar con elegir algún oscuro lugar en Brandeburgo o Prusia, fundar allí una gran ciudad y llamarla, por ejemplo, Merkelandia.  Lo digo en serio. La solución la ideó un señor llamado Alexander Hamilton, que nació (...)

    La sátira más feroz contra la guerra fue publicada por Joseph Heller en 1961. Se trata de una novela llamada Catch 22, o Trampa 22. La trampa que da nombre al libro es la siguiente: hay que estar loco para realizar misiones aéreas porque las defensas (...)

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