Oráculo impertinente

  • Por (Periodista)
    Septiembre 2014

    Envejecer es un engorro. Uno asiste a la decadencia y la muerte de personas a las que quiere, soporta su propia decadencia y, además, comprueba que los años no aportan ninguna sabiduría. Hay en el envejecimiento algunos inconvenientes adicionales (...)

    Por (Periodista)
    Julio 2014

    Las cosas no pueden desinventarse. Una vez inventada, la bomba atómica convivirá con la humanidad hasta el fin de los tiempos. A no ser, por supuesto, que aparezca un arma más mortífera y más sencilla de fabricar.

    Por (Periodista)
    Junio 2014

    La Unión Europea suele ser considerada una organización tecnocrática y elitista. En efecto, lo es. Las sucesivas ampliaciones la han hecho difícilmente manejable; la acumulación de poderes ha complicado su funcionamiento. (...)

    Por (Periodista)
    Abril 2014

    La información económica abunda en términos de significado ambiguo o transitorio. Uno de los más notables, y más vacíos, es ortodoxia. Lo ortodoxo es lo correcto, lo verdadero. ¿Quién determina qué es ortodoxo y qué no lo es? El poder, claro.(...)

    El concepto de propiedad es importante. Hablemos de nuestro principal patrimonio.  ¿Le han timado con las preferentes? ¿La hipoteca le amarga la vida? Quizá usted, dilecto lector, no se haya visto atrapado ni por las preferentes ni por una hipoteca monstruosa. (...)

    Parecía una buena idea. Perversa, pero inteligente. Su paternidad no corresponde al gran George Orwell, aunque se haya acuñado el término orwelliana para definir un tipo de sociedad esencialmente totalitaria (es decir, sin alternativas posibles)

    Suele ironizarse con la capacidad de vaticinio de los economistas. Ya saben eso de que no son muy fiables cuando predicen el futuro, cosa comprobada de forma exhaustiva, pero que en cambio poseen una extrema clarividencia para predecir el pasado.

    Por (Periodista)
    Diciembre 2013

    John Maynard Keynes afirmó que la deflación —es decir, el descenso continuado de los precios y los salarios— era “lo peor”. Como auténtico indocumentado irreverente, voy a cometer lo que en términos religiosos vendría a suponer una blasfemia. No, John, no. 

    Por (Periodista)
    Diciembre 2013

    Piense en la palabra ahorro. O mejor en el concepto. Ahorrar. Suena bien y sabe bien, evoca virtudes como la honradez, la prudencia y la previsión, se relaciona con la prosperidad y el orden, nos recuerda los consejos maternales, inspira tranquilidad y sosiego. Desde siempre, el ahorro es bueno. Estamos de acuerdo, ¿no? Bien. ¿Y si las cosas cambiaran? ¿Y si el ahorro se convirtiera en un problema? Puede ocurrir.

    Por (Periodista)
    Octubre 2013

    Quizá haya llegado el momento de plantearse una cuestión muy general: cuando hablamos de economía, ¿de qué hablamos? Últimamente, el Gobierno y los banqueros pregonan que la economía española va de maravilla. “Un milagro”, según Mariano Rajoy. “Una situación fantástica”, en versión de Emilio Botín.

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