congo

  • Por (Periodista)
    Abril 2018

    Casi todos los desastres humanos nacen con buena intención. Fijémonos en el coche eléctrico, por ejemplo. Es silencioso y no contamina. Casi todos los fabricantes preparan el salto a la electricidad. Nuestras ciudades serán más limpias y tranquilas. Está bien, ¿no?