• Ante la pandemia

    El FMI nos retrotrae a la Gran Depresión, augura un empeoramiento del nivel de vida en 170 países y plantea una recuperación “parcial” en 2021 en función de la lucha contra la pandemia. La salida en V parece más difícil.

    Afirmar que el causante de la covid-19 es un virus global es enunciar un hecho. La enorme popularidad del fútbol también lo es, sin duda, ya que puede estar alcanzando a 4.000 millones de personas. Si consideramos el planeta como el terreno de juego donde el equipo del coronavirus está jugando su partido, vemos que no hay nada de particular en que pueda moverse por todo el campo. Eso es lo que hacen los jugadores de un equipo de fútbol, con la conocida excepción del portero.

    Salir del confinamiento no va a ser fácil ni rápido. No hay nada escrito y el único precedente, el de China, aporta alguna luz pero ha utilizado mecanismos autoritarios de difícil aplicación en una Europa democrática. Hay una imperiosa necesidad de conocer mejor hasta dónde han llegado las infecciones, pero el Gobierno deberá empezar a tomar decisiones antes de tener una idea precisa de la expansión del coronavirus en España y sin saber hasta qué punto la llegada del calor va a ayudar a controlar al patógeno.

    La incertidumbre económica ante el avance del coronavirus no tiene precedentes y supera por amplísimo margen la suscitada por otras epidemias en lo que va de siglo. A medida que más países adoptan medidas de confinamiento y el miedo al contagio crece, también aumenta la angustia por las consecuencias económicas que trae la pandemia.

    Lo urgente y lo importante no siempre se llevan bien. Si se declara un incendio en casa, uno no se pone a pensar en alimentarse de forma equilibrada y practicar ejercicio. Pero en este tiempo de doble crisis sanitaria y socioeconómica sin precedentes cabe recordar que, a menudo, lo urgente es aquello importante a lo que no se hizo caso en su momento. La reflexión no viene a cuento, o no solo, porque no aprendimos la lección de otros países en la crisis del coronavirus, sino por el marco en el que vivimos, el planeta. 

    Nuevo artículo del influyente pensador francés Jacques Attali, fundador del Banco Europeo para la Reconstrucción y el desarrollo y consejero especial de François Mitterrand (1981-1991). Es un político escuchado por todos los presidentes de Francia que le sucedieron, a izquierda y derecha. El texto lo publica La Vanguardia en colaboración con Alternativas Económicas. Este es el enlace:

    https://www.pressreader.com/spain/la-vanguardia/20200407/282767768718141

     

    Desde Italia

    Muchas ciudades italianas, entre ellas Milán, se preparan para aumentar los controles en sus calles y evitar lo que muchos temen. “No es el momento de bajar la guardia: ya he previsto un aumento de los controles en los próximos días, en particular para el fin de semana de Pascua y el lunes” (día festivo en Italia, la llamada Pasquetta). Son palabras del prefecto de la capital lombarda Renato Saccone.

    El deterioro acelerado que está registrando la economía en varios países europeos está propiciando una fuerte presión a las autoridades europeas para que aumenten los recursos financieros destinados a remediar las consecuencias económicas y sociales de la epidemia de covid-19. Técnicos de la Comisión Europea están intensificando los trabajos para convencer a los países más reticentes a adoptar medidas comunes (Alemania, Holanda, Austria y Finlandia) para incrementar los fondos necesarios en apoyo de los países más dañados, especialmente Italia y España. La Comisión trata de movilizar hasta tres billones de euros a través de un nuevo fondo complementario.

    La crisis del coronavirus motivará muchas reflexiones sobre lo que debería de ser la new normal, el conjunto de creencias, políticas y prácticas que, en función de lo que hayamos aprendido, servirían para una mejor sociedad post-virus. Propongo, por ejemplo, reconsiderar la valoración de dos conceptos que la industria tecnológica, con el apoyo de sus seguidores y su aparato de propaganda han contribuido mucho a poner de moda últimamente: la exponencialidad y la viralidad.

    Las grandes crisis producen efectos indeseados y dañinos, como el ascenso del nazismo tras el Crac de 1929 o la llegada al poder de Donald Trump tras la de 2008. ¿Qué nos deparará el futuro? Enric González, el oráculo impertinente, hacía en el número de febrero de Alternativas Económicas una aguda reflexión sobre las consecuencias de las crisis. Vale la pena volver a leerla ahora que la pandemia del coronavirus lo está arrollando todo.

    La experiencia de EEUU en las grandes crisis y guerras del siglo XX aporta valiosas enseñanzas para la lucha contra la pandemia del coronavirus. La clave es involucrar a toda la sociedad en una lucha común y coordinar bien al Gobierno con la empresa privada.

    La crisis del coronavirus ha vuelto a recordar a la población urbana y a nuestros políticos que la agricultura es una actividad esencial, que la seguridad del abastecimiento que dábamos por hecha es otra variable importante al lado de la seguridad de los alimentos, en la que tanto hemos avanzado estos últimos años. 

    Nuestro Estado de Bienestar ya había adelgazado lo suficiente en los últimos 10 años y, cuando parecía que comenzaba a recuperarse, la pandemia lo sumerge en una crisis que es, sin duda, la más importante desde la Segunda Guerra Mundial. Pero el tsunami no es sólo sanitario, pues su componente social y económico se vuelve cada día más importante. 

    Fernando Simón plantea el uso generalizado de la protección facial para evitar la prolongación del confinamiento. España se suma así a un hábito que se ha impuesto en numerosos países asiáticos y empieza a extenderse en Centroeuropa.

    Los efectos de la pandemia ocasionada por el coronavirus están siendo duros para el conjunto de la población y especialmente dolorosos para muchas personas. Afrontarla desde una perspectiva social y ambientalmente justa es la única salida decente a la que pueden optar los gobiernos en todo el mundo. Porque si hay un paradigma que alcanza más sentido en este momento es el que consagra que las personas, la salud y el planeta son lo primero.

  • Análisis de coyuntura

    El sector, que sostuvo la economía española tras el crac de 2008, alerta de la dramática caída del empleo.

  • Agenda

    Consultas médicas, lucha contra el coronavirus, libros para descargar... algunas iniciativas en tiempos del coronavirus.

  • Entrevista

    La ingeniera Guayente Sanmartín (1968), además de ser directora general de impresión de gran formato en HP, lucha por la inserción de las mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas desde hace más de 15 años. Ha desarrollado el programa Women Impact Network y otros, en su propia empresa y fuera de ella.

  • Blog

    Desde el comienzo de la emergencia sanitaria del coronavirus, el equipo de Alternativas Económicas viene trabajando desde casa para seguir publicando la revista y mantener a flote un proyecto periodístico que tiene ya siete años de vida. Se avecinan unos meses -y probablemente unos años- de crisis económica y enorme tensión informativa que requerirán de un periodismo riguroso, templado y crítico, que es el que nos gusta hacer y vosotros apreciáis. Las aportaciones de los lectores son la principal fuente de financiación de la cooperativa editora de la revista, por lo que vuestro respaldo es esencial para que podamos seguir trabajando en los difíciles meses que se avecinan.

  • Editorial

    La pandemia del coronavirus (SARS-CoV-2) ha contagiado a más de medio millón de personas y ha causado más de 21.000 muertes en todo el mundo en el momento de escribir estas líneas, el 26 de marzo de 2020.

  • Tablón de anuncios

    Con carácter excepcional el número 79 de Alternativas económicas, correspondiente al mes de abril de 2020, estará disponible únicamente en versión digital. Las circunstancias que estamos viviendo, junto a la imposibilidad de enviar los ejemplares en papel a través del servicio habitual de Correos han llevado al Consejo Rector de la cooperativa a tomar esta decisión, con el compromiso de volver a imprimir ejemplares en papel tan pronto como sea posible.

    Asimismo se ha decidido dejar abierto este número para todo el mundo. Se podrá consultar a través de la aplicación para dispositivos móviles (¡ya disponible!), a través de nuestra web (¡ya está disponible!) y en formato PDF pinchando en cualquiera de los siguientes enlaces:

    Baja resolución. 8 MB. (opción recomendada para dispositivos móviles)
    Alta resolución. 69 MB. (opción recomendada para ordenadores)

    Esperamos que sea un pequeño momento de disfrute y que os resulte útil desde un punto de vista informativo.

    ¡Muchísimas gracias por vuestro apoyo y comprensión!

    ¡Este año celebramos el 7º aniversario de la revista! ¡Necesitamos un nuevo impulso y el crowdfunding es una forma ideal de apoyar el proyecto, más allá incluso del libro! En Alternativas Económicas acabamos de lanzar una campaña de micromecenazgo para editar un libro sobre cómo construir un futuro digital alternativo, que escribirá Ricard Ruiz de Querol, experto en tecnología y socio-colaborador de Alternativas.

  • Los socios hablan de la importancia de AlterEco

  • El tema del mes

    La pandemia ha cambiado el mundo en dos meses y puede prolongarse más de un año.

    El último 'Informe anual sobre preparación mundial para las emergencias sanitarias', publicado por la ONU, ya alertaba de que no estábamos preparados para una pandemia.

    La experiencia laboral en confinamiento se presenta como un ensayo general improvisado del empleo remoto en un mundo 'poscrisis'.

    El plan de choque puesto en marcha por el Gobierno va encaminado a ayudar a asalariados, autónomos y familias a llegar a fin de mes.

  • Actualidad

    El Gobierno apuesta por traspasar al Estado gastos de la Seguridad Social, frenar la jubilación anticipada y aumentar los años de trabajo.

    La crisis medioambiental engendra numerosos riesgos económicos. Los responsables de la política monetaria y los reguladores deben cambiar sus modelos de análisis.

    La idea de imponer una tasa mundial a los Google, Facebook y compañía es revolucionaria. Pasar de la teoría a la práctica no está siendo fácil.