• Editorial

    El verano no ha despejado las incertidumbres sobre la pandemia de la covid-19 ni los riesgos de la crisis económica consecuencia del confinamiento forzoso; todo lo contrario. Pocos días antes de la vuelta al trabajo y a los colegios, Europa registra una aceleración de la pandemia que golpea con mayor intensidad a España, que con más de 400.000 contagiados es el país europeo más afectado. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha reconocido que la situación es "preocupante".

  • El tema del mes

    Las encuestas que se han hecho gracias al confinamiento, tanto de sindicatos como de empresas y gobiernos, muestran que teletrabajar puede ser positivo. Pero no todos los días. Y en orden.

    “Trabajar desde casa comenzó como una respuesta a corto plazo a la covid-19, pero la tendencia probablemente perdurará, con implicaciones sociales, comerciales y de mercado”, dicen desde Morgan Stanley, después de realizar un estudio exhaustivo sobre las consecuencias del teletrabajo.
     

  • Entrevista

    Joan Tristany (Cardona, Barcelona, 1965) ha vivido las dos grandes crisis de este siglo desde la dirección general de la Asociación de Empresas Industriales Internacionalizadas (AMEC), puesto que ocupa desde 2001. Economista y actuario de seguros, su vida profesional está enfocada a sacarle punta a la competitividad empresarial y los mercados exteriores.

  • Dossier: Laboratorio de alternativas

    Los estragos de la covid-19 han hecho añicos los manuales anticrisis. ¿Y si ponemos a prueba por fin las propuestas alejadas de la ortodoxia?

    En una crisis tan extraordinaria como la provocada por la covid-19, ante la que las respuestas convencionales se muestran impotentes, cobra más sentido si cabe explorar las propuestas solventes elaboradas fuera del carril de la ortodoxia. Algunas son conocidas, como el impuesto a la riqueza, la reducción de la jornada laboral y la renta básica universal. Otras lo son menos, como el dinero helicóptero. Y otras han surgido de la propia crisis, que ha provocado un ahorro inesperado para el que hay que buscar un uso pertinente. Repasamos las ventajas y los inconvenientes de ocho propuestas imaginativas que podrían ayudar a mitigar los estragos económicos y sociales agravados por la pandemia.

    La larga etapa neoliberal, que arrancó en la década de 1980 impulsada por Margaret Thatcher y Ronald Reagan, instaló como hegemónico el marco de bajadas generalizadas de impuestos, lo que ha tenido como consecuencia a largo plazo enormes dificultades presupuestarias de los Estados, cotas de endeudamiento público que la misma ortodoxia económica considera inasumibles, recortes en el estado de bienestar y, como resultado de todo ello, un gran aumento de la desigualdad, que no supone solo un problema de orden ético o moral, sino que según muchos economistas tiene efectos perjudiciales para el conjunto de la economía.

  • Actualidad

    El Gobierno aparca la subida de impuestos y busca apoyos a unas cuenta públicas que  ayuden a reactivar la economía.

    ¿Un fondo de capitalización para cada persona trabajadora que pague un eventual despido, sirva para formación y, si algo queda, se use como complemento de la jubilación? El modelo austriaco resucita en España durante la pandemia sin consenso político ni social.

  • Análisis

    Confluencia: Tras décadas de alejamiento, los sindicatos apuestan por la actuación conjunta con las cooperativas como vía para democratizar la economía y luchar contra las desigualdades.

  • Economía social y colaborativa

    Para conocer el mercado laboral de hoy y los empleos del futuro, inscríbete al curso del 17 y 18 de noviembre.

    Unas 2.000 personas y 400 organizaciones de todo el mundo confluyen vía Internet en pro de las economías transformadoras.

  • Tablón de anuncios

    Los efectos sobre el mercado de trabajo de la paralización, primero casi total y después parcial, de la actividad económica es la primera de las cuestiones que abordará la acción formativa que Alternativas Económicas ofrecerá en modalidad online los días 17 y 18 de noviembre. El curso, titulado Conoce el mercado laboral de hoy y los empleos del futuro, tiene una duración total de tres horas, en dos sesiones.

    La suscripción completa y digital permiten acceder al contenido de la revista vía App una semana antes de que llegue al quiosco a través de la App y a la hemeroteca completa en la web y en la App.

  • Blog

    La semana pasada España se convirtió en el país europeo con más casos confirmados de covid-19. Es la primera vez que sucede porque hasta ahora Italia o el Reino Unido habían ido por delante. En solo siete días el número de nuevos infectados fue de más de 20.000, según el Ministerio de Sanidad, mientras que apenas hubo 2.000 italianos y algo menos de 6.000 británicos. La escalada de casos en plena temporada turística ha convertido España en el principal foco europeo de la pandemia. Ha sido por torpeza propia porque los casos importados son pocos.

    Philippe Frémeaux, editorialista de la revista francesa Alternatives Économiques, ex presidente de la cooperativa que fundó esa publicación y colaborador permanente de Alternativas Económicas nos ha dejado. Tras una larga enfermedad que combatió siempre con buen humor no ha cesado de escribir hasta el último momento.

    En los interiores mal ventilados, la idea de que la distancia de dos metros no es suficiente para evitar el contagio del coronavirus hace meses que va tomando forma. La Organización Mundial de la Salud (OMS), tan reacia a los cambios, admitió el pasado día 9 que los aerosoles suspendidos en el aire eran una vía de transmisión de la enfermedad que "no puede descartarse". Y un estudio efectuado en Alemania ha descrito posteriormente cómo un portador contagió a personas situadas a una distancia de hasta ocho metros en una planta de procesamiento de carne.

    Raúl trabaja en París desde hace medio año y el cierre de las fronteras al principio de la pandemia le alcanzó en esta nueva vida en el extranjero. "Al principio tenía que estar en París sólo durante los días de labor y volver a Oviedo los fines de semana, pero la covid cambió todos mis planes". Tiene una hija de 10 años que no ve desde entonces y ahora las noticias cada día más alarmantes le empiezan a preocupar. "El gobierno francés está pensando cerrar las fronteras con España. ¿Lo sabías? Estoy pensando en no viajar avión. Ya he pedido a mis jefes si puedo coger el coche de la empresa para ir a España. Tiene matricula francesa, creo que me crearía menos problema."

    El 29 de mayo pasado, Joan Guix anunció que dejaba su cargo de secretario de Salut Pública de Catalunya “por motivos de salud”. Este fin de semana ha sido nombrado su sustituto, Josep Maria Argimon, que suma la nueva responsabilidad a su cargo de director gerente del Institut Català de la Salut, la empresa pública que suministra la mayor parte de los servicios sanitarios al Catsalut. El nombramiento recae, por tanto, en un peso pesado del departamento, lo que pone de manifiesto la importancia que ahora se le da al cargo, al tiempo que muestra el estratosférico fallo que ha supuesto tenerlo vacante durante siete semanas, en plena epidemia de la covid.

    Durante meses se ha desarrollado en el mundo un debate, ciertamente estúpido, sobre la conveniencia o no de utilizar mascarilla para prevenir el contagio del coronavirus. Puede darse por finalizado después de que Donald Trump se dejara fotografiar el sábado pasado con un tapabocas azul con el sello dorado de la Presidencia de Estados Unidos. Coincidiendo con ese final de la polémica de la mascarilla ha arreciado en Catalunya otro debate, tan estúpido como el anterior, sobre si hacen falta o no más rastreadores para combatir el virus, en el que el poco lucido papel de negacionista lo representa la consejera de Salud, Alba Vergés. Para el mundo, esta polémica local quizá sea un tema muy poco relevante, pero para los catalanes (y quizá para los españoles en general) es importante.

    La globalización ha llevado la interdependencia de las economías, los países y las culturas a niveles desconocidos en la historia de la humanidad. Desde que el aumento en el intercambio de bienes, servicios y personas cobrara fuerza en la última década del siglo XX, el fenómeno ha tenido ganadores y perdedores. En su cara más amable, ha contribuido al crecimiento económico, al aumento de los niveles de vida y a la reducción de la pobreza en los países en desarrollo, pero al mismo tiempo ha ensanchado las desigualdades de renta y ha hecho resurgir movimientos populistas y ultranacionalistas. También ha destruido tejidos industriales y ha acelerado la reducción de la capa de ozono, causa principal del calentamiento de la Tierra. Otra de sus consecuencias, la caída del coste de los viajes por avión, ha sido un factor determinante en la rápida expansión de la pandemia del coronavirus.