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21. Grupo de consumo

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Febrero 2014 / 1

El acceso a frutas y verduras de proximidad (y con garantía de producción ecológica) no es siempre fácil en las grandes ciudades. Por ello proliferan los grupos de consumo, que se organizan para abastecer a sus miembros con alimentos que llegan directamente de los productores locales que cumplen con sus demandas y que se avienen a mostrar cómo trabajan. Las fórmulas para hacer llegar los productos de las cooperativas de agricultores y ganaderos a la ciudad son muy variadas.  

Las opciones del supermercado suelen ser frías, alejadas de quienes producen, y no hay manera de saber las condiciones laborales de estos. Ni, por supuesto, cuando los productos, sobre todo frutas y hortalizas, provienen de regiones muy lejanas, o necesitan conservantes o manipulados genéticos, o algún sistema poco natural para llegar brillantes a las góndolas.

Consumir productos de proximidad, y tener una relación más cercana con las personas que producen no es algo sencillo, sobre todo en las grandes ciudades. Tampoco hay mucho control por parte de los consumidores sobre la forma de cosechar y recolectar frutas y verduras, ni acerca de la cantidad de productos químicos que se usan para evitar las plagas.

Para evadir parte de eso, han proliferado ya desde hace años en España los grupos de consumo. Son pequeños grupos que compran en conjunto productos alimenticios de proximidad, y mantienen una relación cercana con quienes producen.

En estos grupos se pueden comprar normalmente las frutas o verduras de temporada, leche, huevos, pan, carne y otro tipo de insumos alimenticios, que a veces se agregan desde distribuidoras de comercio justo, como café, chocolate, vino, pasta u otros.

El modo de organizarse varía según el grupo. Hay quienes contratan una persona que hace todos los pedidos y monta cajas, hay gente que recibe siempre una caja con lo que venga del huerto, hay quienes compran una vez por mes o una vez por semana. Depende del grupo de consumo.

Lo importante es ese otro modo de relacionarse con la compra. Varias veces por año suelen organizarse charlas, talleres, viajes a las fincas, apoyo a la recogida de productos y, sobre todo, apoyo a quienes producen. Por ejemplo, si a quien elabora productos lácteos se le muere una vaca, el grupo puede decidir pagar por adelantado los artículos necesarios para cubrir el monto, de modo que aquella persona pueda comprar una vaca nuevamente.

En las visitas a las granjas se ve el modo en que los animales son tratados y alimentados, y se muestran los productos utilizados para el mantenimiento. Entre los grupos, hay a veces personas que saben y pueden ayudar a los agricultores en modos más sostenibles y sanos de mantener los huertos y aprovechar los residuos.

Comprar en grupo, sin intermediarios, y ayudar a los productores permite además bajar los precios de productos ecológicos de calidad, que en una góndola serían mucho más caros. Eso sí, lo más probable es que no se consigan allí frutas o verduras exóticas, que requieren climas tropicales.
Hay grupos donde la gente está más implicada y otros en los que —por falta de tiempo— los miembros simplemente reciben una cesta cerrada, pero por lo general hay una garantía de que los productos son ecológicos. Si no se cumplen los estándares establecidos por el grupo, primero se ayuda para mejorar. Si no hay mejoras, se cambia de proveedor.


LA COOPERATIVA DEL PUEBLO

Para la gente que vive en pueblos no suele ser tan difícil conseguir productos de proximidad. Aunque no es todo ecológico, las clásicas cooperativas de agricultores acostumbran a tener los productos de la zona a buen precio. El problema es conseguir ese tipo de cooperativas en la ciudad.

Pensando en esta deficiencia recientemente, la empresa TEB Solucions, del Grup Cooperatiu TEB, que trabaja con personas con discapacidad intelectual, ha ideado una nueva iniciativa, el Coopmercat, con el objetivo de acercar la idea de la cooperativa del pueblo a cada barrio. Por el momento han comenzado con un local en el barrio barcelonés de Gràcia, donde reciben los productos de diversos productores catalanes. Los productos provienen de cooperativas, empresas sociales y productores locales con valor añadido. Lo que fomentan es mucho más que el consumo. Pretenden contribuir a crear un modelo de sociedad más sostenibe, que tome en cuenta a las personas y a su territorio. El 80% de los productores que venden en Coopmercat tenían, hasta su creación, nula o escasa presencia en el área metropolitana.

No se trata de una tienda marginal. Se pueden encontrar más de 600 productos seleccionados por la calidad y la proximidad: aceite, cerveza, gaseosa, frutos secos, arroz, infusiones, condimentos, mermelada, dulces, chocolate, embutido, yogur y otros muchos. También hay cestas de productos ecológicos.

Aprovechan para dar otro tipo de servicios, en el sistema puerta a puerta, realizado por personas con discapacidad intelectual y con posibilidad de resolver envíos a domicilio, conserjería y consigna móvil (si, por ejemplo, hay que recibir un paquete y el receptor no está en casa), encargos de trámites y acompañamiento a personas con dificultades para tareas, por ejemplo, de carga.

ENTIDADES

ECOAGRICULTOR (portal de grupos de consumo)

www.ecoagricultor.com/grupos-de-consumo

XARXA DE CONSUM SOLIDARI

www.xarxaconsum.org

ETS EL QUE MENGES (cooperativas catalanas)

www.etselquemenges.cat

COOPMERCAT

www.coopmercat.coop/

GRUPOS DE CONSUMO (Madrid)

gruposdeconsumo.blogspot.com.es