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8. Desahucios

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Febrero 2014 / 1

Desde que empezó la crisis se han iniciado más de 400.000 ejecuciones hipotecarias en España, en muchos casos por iniciativa de entidades financieras rescatadas con dinero público o que se han beneficiado de algún tipo de apoyo de la Administración. La respuesta oficial ante un drama social de esta envergadura sin precedentes ha sido tibia y encaminada a la resignación. Pero la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha mostrado que los afectados tenían una alternativa: organizarse y resistir.

Uno de los efectos más dramáticos de la crisis es que decenas de miles de familias han sido expulsadas de su vivienda ante la imposibilidad de seguir pagando la hipoteca. Como en España no es habitual la dación en pago —es decir, que la entrega de la vivienda salde la deuda con el banco—, la mayoría de familias han perdido el piso y pese a ello mantienen una deuda de por vida con la entidad financiera.

La dinámica perversa del proceso no acaba aquí: en muchos desahucios, la entidad financiera que ejecuta la hipoteca y deja en la calle a la familia porque no puede pagar, habría quebrado en realidad de no ser por la inyección de dinero público recibida. Además, en ocasiones, la imposibilidad de seguir pagando la hipoteca procede de la compleja letra pequeña que la entidad ahora rescatada con fondos públicos incluyó en el contrato, como las cláusulas suelo, que dispararon la cuantía que muchas familias debían pagar. Por si fuera poco, el mecanismo legal de desahucio se completa con una subasta posterior que suele permitir a la entidad financiera quedarse con el piso a precio de saldo.


MÁS DE 400.000 EJECUCIONES

El conjunto del marco legal ha sido severamente censurado por los tribunales europeos, pero durante años se ha aplicado de forma implacable. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), desde 2008 hasta 2012 se iniciaron 415.117 procedimientos de ejecuciones hipotecarias, de las cuales 244.278 habían concluido ya en desahucio. Como los datos judiciales no permiten distinguir entre personas físicas y jurídicas ni clarifican cuántos corresponden a vivienda habitual, el Colegio de Registradores de la Propiedad realizó un informe propio con datos de 2012 y descubrió que solo ese año se iniciaron 65.778 ejecuciones que afectaban a personas físicas. De ellas, el 74,8% correspondía a viviendas habituales.

Ante semejante tsunami social, parecía que no había otra alternativa que la fomentada por la mayor parte de administraciones públicas y partidos con poder: resignación cristiana.

Pero entonces llegó la Plataforma de Afectados de Hipoteca (PAH): hay alternativa y tiene que ver con unirse y resistir.

La PAH —y su pata jurídica, el Observatori DESC— ha aportado alternativas a todos los frentes: desde el apoyo psicológico de los afectados, a los que ha conectado con otras personas en la misma situación y les ha devuelto la dignidad, hasta las propuestas políticas —impulsando desde mociones en los ayuntamientos hasta la Iniciativa Legislativa Popular para cambiar el marco legal, que llegó al Congreso con el aval de 1,4 millones de firmas— y protocolos muy concretos y detallados para hacer frente a todos los casos concretos de desahucios en todas sus fases: antes, durante y después.

En la web de la PAH —y en los más de 200 nodos que se han creado por todo el país para que los activistas se encuentren y se organicen— se ofrece todo tipo de respuestas jurídicas para que los ciudadanos que no pueden seguir costeando la hipoteca no lo pierdan todo: cómo negociar con la entidad financiera, buscar apoyo legal gratuito, negociar la dación en pago, buscar la intermediación de la Administración, paralizar un desahucio anunciado, organizar la resistencia popular en la fecha señalada o conseguir un nuevo techo si el desahucio se ejecuta finalmente. Hasta un total de 24 modelos de instancias, documentos y mociones que presentar están disponibles en la web de la organización y a disposición gratuita de cualquier ciudadano, sea o no miembro de la entidad. No solo para los afectados directamente: también se incluye, por ejemplo, la instancia de objeción de conciencia para los funcionarios de justicia que no quieran participar de la maquinaria que deja sin techo a las víctimas de la crisis.

La PAH, que ha sido condecorada por la Unión Europea con el Premio Ciudadano Europeo 2013, ha conseguido magníficos resultados en prácticamente todos los frentes citados: ha logrado, como mediadora, centenares de daciones en pago y quitas de deuda, y lleva ya paralizados 936 desahucios.

La movilización permanente le permite disponer de un balance mes a mes: en enero de 2014, por ejemplo, participó en 43 acciones para paralizar desahucios que iban a ejecutarse. De ellos, 40 fueron parados o suspendidos. En la web se publicitan también todos los desahucios previstos, lo cual empuja la movilización ciudadana de activistas y simpatizantes, que participan en las acciones concretas cerca del lugar donde viven.


OBRA SOCIAL

Para los casos en que no se logra detener la ejecución ni se han alcanzado pactos de realojo, la organización impulsa la reubicación de los afectados en viviendas vacías propiedad del sector financiero rescatado con dinero público. Al programa se le llama con sarcasmo “Obra Social de la PAH” y se ha editado un manual sobre cómo actuar en estos casos desde el punto de vista logístico y también jurídico. Nada se deja a la improvisación: todas las acciones que impulsa la PAH están muy meditadas y tienen detrás el respaldo jurídico del Observatori DESC. Según la entidad, la Obra Social de la PAH ha realojado ya a 712 personas.

ENTIDADES

PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA (PAH)

www.afectadosporlahipoteca.com

pah@afectadosporlahipoteca.com

Teléfono: 653 608 342

Direcciones de todos los nodos: http://afectadosporlahipoteca.com/contacto/#listado