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El universo económico de Star Wars

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Enero 2016 / 32

SAGA: La marca, que seduce a millones de ‘fans’ desde hace 40 años, ha inventado un nuevo modelo de negocio.

Una imagen promocional del nuevo episodio de Star Wars. FOTO: STARWARS.COM

Finales de octubre de 2012. En una galaxia al fin y al cabo no tan lejana tiene lugar un nuevo  acontecimiento para todos los fans de La guerra de las galaxias (Star Wars es su título original). Lucasfilm, la productora de George Lucas, fue recomprada por más de 4.000 millones de dólares por parte del gigante Disney, que de inmediato anunció la preparación de cinco nuevas películas de la saga, cuyo estreno se programó entre los años 2015 y 2019. El primer producto de esta hornada es El despertar de la fuerza.

Cuando el 26 de mayo de 1977 se estrenó en las pantallas norteamericanas lo que se llamó La guerra de las galaxias (y no La guerra de las galaxias episodio IV, Una nueva esperanza), nadie esperaba que se convertiría en el mayor éxito de la época, ni que marcaría durante tanto tiempo la industria cinematográfica e incluso una parte de la cultura popular contemporánea.

Star Wars es, evidentemente, un fenómeno económico. Primero, debido al alcance de su éxito: los seis episodios que ya llegaron al cine obtuvieron 4.500 millones de dólares, cuando costaron en total 420 millones. Pero Star Wars también fue la primera película que permitió la aparición de un nuevo modelo económico para los blockbusters*, en el que el éxito de público en las salas de cine sólo es la cara visible de todo un iceberg financiero. Los ingresos generados por la multitud de productos derivados de las películas (libros, DVD, muñecos, juguetes, videojuegos…) lanzados antes incluso de la producción  del episodio VII se elevan a más de 22.000 millones de dólares, lo que equivale a seis veces los ingresos derivados de la exhibición en cines. 

Cuando George Lucas negoció los derechos de la primera película sobre los productos derivados, la Fox se los dio sin problema. Parecía fuera del sentido común que este tipo de merchandising fuera a constituirse en maná financiero. Pero lo ha sido, y de ahí que Disney recomprara a un precio tan caro una franquicia que parecía, sin embargo, pertenecer al pasado desde que su creador anunció en 2005 que no habría nunca más una nueva película de la serie. 

La multinacional del entretenimiento invirtió mucho en el nuevo episodio:  420 millones de dólares, gastos promocionales incluidos. El rodaje de la nueva obra tuvo lugar en suelo británico, en los estudios Pinewood, y habría aportado a la economía inglesa más de 200 millones de euros de ingresos, gracias a la contratación de técnicos ingleses y a toda la logística generada para las necesidades del film, según la prensa británica. Los directivos de Disney esperaban que el episodio VII generara un volumen de ingresos de más de 4.000 millones de dólares el año siguiente de su estreno.

Los augurios son prometedores: el 19 de octubre pasado, las ventas previas al estreno de El despertar de la fuerza superaban las 100.000 en Francia y las 25.000 en España. Un récord en su género. Además, el sector juguetero esperaba terminar el año con un aumento de ventas gracias a los juguetes relacionados con Star Wars durante las navidades, según la firma de estudios de mercado NPD.

Más allá de su dimensión económica, La guerra de las galaxias también es un fenómeno social en la historia de la cultura popular. Algunas frases de la película han pasado a usarse en el lenguaje corriente como “yo soy tu padre”, “el lado oscuro de la fuerza”, y “que la fuerza te acompañe”. Sus personajes se han convertido en iconos. Darth Vader fue elegido en 2003 el tercer mejor malo de la historia del cine por el American Film Institute. La influencia de la saga fue tal que el proyecto de defensa espacial iniciado por el presidente Ronald Reagan en los ochenta fue rebautizado con el nombre de Star Wars

 

ENCUENTROS PLANETARIOS

Por primera vez, una auténtica subcultura propia de un grupo de fans se ha desarrollado a partir de una película. Claro ejemplo de ello son los foros de discusión por Internet. Existen también las Star Wars Celebrations —cuya séptima convención ha tenido lugar en Anaheim, en California—. Son encuentros donde se juntan millares de aficionados llegados del mundo entero que aparecen disfrazados de caballeros Jedi, de Stormtroopers u otros personajes emblemáticos.

El mejor ejemplo del impacto social de la saga es el hecho de que millares de personas en el mundo se declaren hoy de confesión Jedi, aunque sea difícil saber hasta qué punto se trata de una convicción real o una declaración en broma.

¿Quiénes son todos estos fans? No existe ningún estudio exhaustivo sobre el asunto, pero es posible hacerse una idea del perfil analizando las estadísticas de Facebook. La red social cuenta con 15 millones de aficionados declarados de La guerra de las galaxias en todo el mundo. La mayor parte de ellos, el 30%, viven en Estados Unidos. Pero ninguna región del planeta aparece ajena al fenómeno. La mayor densidad de aficionados respecto de la población total se encuentra en Chile, por delante de EE UU y de Hungría.

 

JÓVENES Y HOMBRES

Los fans de la saga registrados en Facebook en EE UU son, sobre todo, jóvenes. El 58% de ellos no llegan a los treinta años de edad, un resultado ligado al hecho de que la media de edad de los registrados en esta red social es baja. Las  reservas de entradas elevan la media a treinta y cuatro años.

Otra enseñanza de este estudio sobre los usuarios norteamericanos de Facebook, el público más entregado es mayoritariamente masculino: el 61% de hombres frente al 39% de mujeres. Un resultado que se ajusta bien a la imagen del geek*. Pero merece la pena destacar que el público de Star Wars se va feminizando con la edad, hasta el punto de ser mayoritariamente femenino a partir de los cincuenta años. Sin duda, siendo consciente del potencial comercial de la saga respecto de las mujeres, Kathleen Kennedy, presidenta de Lucasfilm, declaró en octubre pasado que desea feminizar la franquicia, en equipos de rodaje y en personajes. No es casualidad que el personaje principal del nuevo episodio sea una mujer (Rey, interpretada por Daisy Ridley). Pero hay un largo camino por recorrer antes de lograr la paridad en el Imperio: Wookieepedia, la enciclopedia de los fans de la película, incluye 18.617 personajes masculinos frente a 5.560 femeninos. 

 

LÉXICO:

Blockbuster: Película de gran presupuesto destinada a producir resultados récord.

Geek: Persona apasionada por las culturas imaginarias creadas en el cine, el cómic o los vídeojuegos o la informática. 

 

DESCIFRANDO 'STAR WARS'

¿‘Peli’ anticapitalista?

La vida de George Lucas es una paradoja. El creador de la saga, que priorizaba por encima de todo su libertad artística, se ha convertido en alguien muy cercano a lo que siempre había combatido, según admite él mismo. 

Lucas ha logrado construir un auténtico imperio económico  con su productora, pero aunque pueda parecer sorprendente, en sus películas encontramos pistas de su oposición a los excesos del capitalismo financiero. 

He aquí algunos ejemplos. En el episodio I, el origen del conflicto galáctico es el rechazo por la Federación del Comercio de un impuesto sobre las rutas comerciales que había sido votado por el Senado galáctico de forma democrática. En el episodio II, los malos son representados por separatistas que buscan la secesión para derrocar la república: la Federación de Comercio, el clan bancario, la Corporate Alliance... todos los representantes de intereses capitalistas. Como guinda, en el episodio III, nos topamos con una gran batalla espacial. El nombre de la nave de la Federación de Comercio dirigida por el general Grevious es... “la mano invisible”. Demasiada casualidad no pensar en el concepto de Adam Smith, fundador de todo el pensamiento económico liberal.

 

PARA SABER MÁS

Cine galáctico sin fin http://starwars.wikia.com