Nuevos horarios para un tiempo nuevo

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  • Doctora en Psicología Social y experta en políticas de igualdad
    Miembro del grupo promotor de la Iniciativa para la Reforma Horaria

    El binomio ‘trabajar más horas igual a más productividad’ es falso. Las dos horas de retraso que arrastramos en relación con Europa no es por latinos: nace del pluriempleo durante el franquismo.

    ILUSTRACIÓN: IDANA RODRÍGUEZ

    Los seres humanos tendemos a considerar natural aquello que permanece invariable durante mucho tiempo. Es lo que ocurre con la organización horaria, generalmente atribuida a factores como el clima, el carácter o la idiosincrasia mediterránea, todos ellos difícilmente modificables. Sin embargo, una breve ojeada a la historia muestra que los horarios responden a unos valores y una cultura determinada y son, en consecuencia, susceptibles de cambiar a medida que lo hace la organización social.

    La industrialización impuso en Europa largas y rígidas jornadas laborales. Las conquistas sindicales y de los partidos de...

    Los artículos que componen el dossier son:

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