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Subir el salario mínimo no aviva la inflación

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Mayo 2022 / 102

Ilustración
Elisa Biete Josa

Equidad: La directiva europea sobre salarios mínimos adecuados funciona como escudo protector ante la subida de los precios.

Los ejemplos de Estados Unidos y Alemania ilustran que el impacto de los aumentos del salario mínimo en la inflación no solo es insignificante, sino también de carácter temporal, dado que los aumentos de los precios se concentran en los meses siguientes al aumento del salario mínimo y bajan con el tiempo. Por consiguiente, en vez de avivar la inflación garantizando salarios mínimos adecuados y una fuerte negociación colectiva, la directiva de la UE sobre salarios mínimos funciona como un escudo contra el impacto negativo de la subida de los precios para garantizar que, específicamente, los trabajadores de bajos salarios puedan seguir pagando los productos esenciales.

En una reciente entrada de blog, uno de los miembros del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), Philip R. Lane, afirmaba que el incremento de la inflación en 2021 puede atribuirse principalmente a factores temporales relacionados con la pandemia y que se espera que vuelva lentamente a niveles normales. Efectivamente, la elevada inflación actual se debe, principalmente, a factores temporales esporádicos, como los efectos estadísticos básicos, cuellos de botella en la producción y entrega y la evolución de los precios de la energía. La influencia de estos factores disminuirá a lo largo de 2022 o no formará parte en absoluto del cálculo interanual de la inflación.

No hay peligro de espiral

Los datos del BCE ilustran que, a la luz del moderado aumento de los salarios negociados, no hay peligro de presiones inflacionistas a través de la llamada espiral de precios y salarios: ¡en 2020 y 2021 los salarios negociados se quedaron en todo momento por debajo del objetivo de inflación del BCE del 2%!           

Además, la evolución de la cuota salarial —calculada como la parte de la renta nacional representada por la remuneración del trabajo bajo forma de sueldos, salarios y otros beneficios— demuestra que los asalariados han sido los perdedores de la pandemia. A causa de la fuerte bajada del PIB en 2020, la cuota salarial en realidad creció durante la crisis en 2020. No obstante, durante la recuperación en 2021 la cuota salarial cayó incluso por debajo de los niveles de antes de la pandemia y, según las previsiones, no se espera que aumente en 2022 y 2023. Puesto que se espera que su nivel siga por debajo del prepandémico, la previsión justifica, de hecho, las demandas de mayores aumentos salariales y medidas que apoyen este objetivo, como la directiva sobre salarios mínimos adecuados.

Los datos muestran que los asalariados han sido los grandes perdedores de la pandemia

Unos salarios mínimos justos ayudan a garantizar una recuperación económica  socialmente adecuada

Un análisis del impacto de las subidas del salario mínimo en la inflación en Esatados Unidos demostró que una subida del 10% del salario mínimo lleva a una subida de la inflación del 0,36%. Este resultado se ve confirmado por un reciente análisis de la situación en Alemania que calculó el impacto inflacionista de la subida del salario mínimo a 12 euros anunciada por el nuevo Gobierno. El estudio concluyó que la subida del 15% del salario mínimo prevista de julio a octubre de 2022 incrementará la inflación en el 0,25% aproximadamente. Para poner esto en perspectiva: la revocación de la reducción del IVA inducida por la covid-19 en julio de 2020 para la segunda mitad de 2020 representó más o menos el 1% de la inflación en 2021 en términos interanuales.

Negociación colectiva fuerte

En vez de argumentar que la adopción de la directiva sobre salarios mínimos adecuados impulsará la inflación, su impacto real es el contrario. Un aumento de la inflación afecta mucho más a los trabajadores de bajos salarios que a los empleados con salarios más altos. Por consiguiente, un aumento de los salarios mínimos es importante para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores de bajos salarios, lo cual también tiene un efecto positivo en la demanda para el conjunto de la economía. De la misma manera, una elevada cobertura de la negociación colectiva garantiza un nivel salarial global más alto a través de la prima salarial garantizada por convenios colectivos.   

Así pues, salarios mínimos adecuados y una fuerte negociación colectiva son los escudos más eficaces contra el impacto negativo de la inflación para garantizar que, en particular, los trabajadores de bajos salarios puedan pagar productos esenciales. De esta manera, un salario mínimo adecuado y una fuerte negociación colectiva también contribuyen a combatir las formas de desigualdad salarial que han aumentado durante la pandemia. Garantizando un salario mínimo adecuado y una fuerte negociación colectiva, la directiva ayuda a aumentar la cuota salarial y, por tanto, garantiza que los trabajadores que mantuvieron vivas las economías y las sociedades durante la pandemia reciban su parte justa de los aumentos de productividad durante la recuperación impulsada por la demanda.        

Otra consecuencia macroeconómica de la directiva sobre salarios mínimos es su efecto positivo en las finanzas estatales, en dos aspectos. En primer lugar, pone fin a un modelo empresarial basado en el pago de salarios inadecuados e injustos, que transfiere la responsabilidad de garantizar que un trabajador pueda ganarse la vida al Estado, que tiene que completar los salarios mediante créditos fiscales o beneficios laborales. En segundo lugar, al impulsar la demanda interna, los salarios mínimos justos y una fuerte negociación colectiva contribuyen también a que el Estado genere más ingresos a través de un aumento de los impuestos y las cotizaciones a la Seguridad Social. O sea, el presupuesto del Estado no solo se beneficia de la reducción de los gastos, sino también del incremento de los ingresos.

Es importante no repetir los errores cometidos tras la crisis de 2008-2009, cuando la austeridad, la devaluación interna, la congelación de los salarios mínimos y el desmantelamiento de los sistemas de negociación colectiva prolongaron la crisis con consecuencias sociales a veces dramáticas. Además de todas las razones morales, hay razones macroeconómicas imperiosas por las que la directiva sobre salarios mínimos es un elemento importante del cambio de paradigma en la gestión de la crisis actual. Por consiguiente, es la herramienta adecuada en el momento oportuno para evitar las consecuencias negativas de la inflación y garantizar una recuperación económica socialmente adecuada.

 

* Este artículo se escribió antes de la guerra en Ucrania.
Instituto Sindical Europeo (ETUI)
Confederación Europea de Sindicatos (CES)