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Decepción por un artículo sobre los refugiados sirios

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Pertenece a la revista
Septiembre 2016 / 39

Soy asiduo lector de la revista, y os escribo para expresar mi desacuerdo y decepción por el artículo “Un acuerdo para persuadir a los refugiados sirios”, publicado en el número 37. Ante la guerra en Siria y la huida masiva de refugiados, es inaceptable que allí donde surgieron los derechos humanos se justifique la “externalización de las obligaciones” de la Unión Europea. Me refiero al acuerdo con Turquía.

Peor aún es leer que la política se debe regir por la ética de las responsabilidades y no de los valores. Separar los valores de la política y la economía tiene los resultados que sufrimos, admitiendo corrupción, paraísos fiscales… y la estigmatización del inmigrante (xenofobia y populismo). No sólo “no se deben mezclar”, ¡sino que los valores deben controlar las decisiones políticas y económicas! 

Parece mentira que no se refiera a las causas que generan las migraciones, con nuestras multinacionales esquilmando recursos y mano de obra en el Sur, con el compadreo con regímenes totalitarios, o con el negocio de la venta de armas.

El artículo dice que la política es hacer lo posible, pero no se critica que la UE no ha sido capaz de acoger ni siquiera a un pequeño número de refugiados, pero sí discriminarlos por las causas que les traen. Y es que la política no es el arte de hacer lo posible, sino que es el “arte de hacer posible lo necesario”.

No vale decir que la ética de los valores corresponde a otras entidades como ONG, que, en muchos casos se ven obligadas, por las subvenciones, a plegarse a las exigencias de los propios gobiernos y tapar las vergüenzas que éstos provocan: hambre, paro, trabajo precario y esclavo, miseria, enfermedad, emigración.

El artículo confunde: aportar solidaridad y cooperación a la economía. Si la ética de la responsabilidad y de los valores no van juntas, no hay Alternativas Económicas posibles.

José María Santos