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Me, no entender

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Octubre 2015 / 29

Disculpen mi ignorancia. No comprendo muy bien. No soy español. Y si me preguntan, no soy de ningún lado. Soy ciudadano del mundo, aunque el mundo —en su mayoría— parece que jamás me daría la ciudadanía.  Por mí, como si desaparecieran los estados nación, con sus fronteras y sus diferencias. Sobre todo, con esas divisiones que hacen que por haber nacido en un sitio te creas diferente de los otros. 

Está bien. Sí. Tenemos diferentes culturas y distintos idiomas (por mí, como si desaparecieran todos los idiomas y sólo habláramos uno, o como si aprendieramos varios desde la infancia, cosa que es posible... la idea es entendernos). Somos lo mismo: personas.

Mientras respetemos los derechos humanos; mientras luchemos por un mundo más justo, más preocupado por el entorno, más igualitario, ¿qué importa de dónde somos?, ¿qué importa qué lengua usamos?

Llámenme inocente, pero miro unos carteles estos días que hablan de fiscalidad, y no los entiendo. Dicen algo así como que los impuestos deben quedarse en casa. Y me pregunto: Los impuestos, ¿no estaban creados para redistribuir? ¿Y si creáramos una caja central mundial, y redistribuyéramos a los más pobres, no importa de qué país vinieran? ¿No sería eso más solidario que ir separando cajas? ¿Y si lucháramos todos para conseguir eso?  

Por otro lado, veo esas ideas de las diferencias, esas frases que dicen que “los otros, de otro lado, nos han robado históricamente, y nos roban ahora”, y no puedo dejar de pensar en lo mucho que ha sufrido este continente, y sus gentes, señalando a los de otros países y culturas como malvados y culpables. Da bastante miedo escuchar esas ideas alrededor, que se defienden con la misma pasión de un hincha de fútbol, mientras que los que realmente roban no entienden de fronteras. Imagíno a algunos políticos riéndose a escondidas, y sacándo provecho de estas pasiones de fútbol.  

Sí, son ellos contra nosotros, pero ricos y poderosos aprovechados contra los pobres generalmente trabajadores. Seré inocente, pero no entiendo otras formas.  

Daniel Fernández 
Barcelona