Una creación más democrática

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  • Junio 2015

    Internet ha sido clave en el desarrollo de nuevas formas culturales, especialmente en el terreno de la creación artística y la divulgación del conocimiento. Si antiguamente la distribución de bienes culturales era casi exclusiva de empresas productoras de contenidos —sus directivos decidían cuándo y cómo se mostraban las creaciones que ellos mismos seleccionaban—, todo ha cambiado en apenas dos décadas. La digitalización ha traído consigo una drástica caída de los costes de producción y ha abierto las puertas a nuevos participantes, que ahora tienen la oportunidad de dar a conocer sus obras sin apenas intermediarios. Cualquiera, desde un ordenador o un teléfono móvil, puede volcar en Internet sus relatos literarios, sus vídeos o sus fotografías para que otros los disfruten. 

    En la Red conviven hoy gigantes como Youtube e Instagram con redes pequeñas sin ánimo de lucro especializadas en cine, literatura o música. Sin importar su tamaño, todas tienen en...

    Los artículos que componen el dossier son:

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