‘8 apellidos vascos’ no bastan

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  • 28 Abril, 2014

    Periodista

    El cine es muy poca cosa ante las toneladas de odio y mentira que destilan radios, televisiones y periódicos.

    Fotograma de la película 8 apellidos vascos.

    El cine español siempre cultivó aquello de la unidad en la diversidad que cristalizaba en Madrid, “rompeolas de las Españas”. Los andaluces tenían gracejo, los vascos eran fuertes; los aragoneses, tozudos; los navarros, nobles; los gallegos, escurridizos –ya saben, lo de subir o bajar la escalera—; los extremeños, duros; los catalanes, trabajadores; en fin... a cada pueblo su tópico, su traje regional y su danza.

    En Estados Unidos, Hollywood se ha puesto en muchas ocasiones al servicio de un supuesto “interés nacional”, llámese este New Deal, aislacionismo, “nueva frontera” o lucha contra el terrorismo. En España, ese tipo de colusiones entre el poder y la industria del espec-táculo, basado en una conveniencia común asumida, fue, en época franquista, fruto de la imposición censora o...

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