DSK o la democracia sin límite

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  • 2 Junio, 2014

    Periodista

    El poder tiene pies de barro. Así puede resumirse el film de Abel Ferrara Welcome to New York, inspirado en el célebre affaire de Dominique Strauss-Kahn (DSK), la supuesta violación de una empleada de Sofitel por el entonces director del FMI. DSK ya ha amenazado con llevar a Ferrara a los tribunales.

    Fotograma de Welcome to New York.

    La idea de convertir la controvertida agresión sexual de un todopoderoso en película tiene morbo porque DSK tuvo que dejar el FMI y, a continuación, renunciar a sus aspiraciones a la presidencia de la República Francesa para que el outsider François Hollande se llevase la elección. Para Ferrara –y para su actor protagonista, Gérard Depardieu—, la historia de una caída, de un hombre que lo es o puede serlo todo y se va a quedar en nada, tiene una atracción suplementaria: ambos han conocido la gloria, pero sus adicciones les han embarcado en un camino autodestructivo y a rodar películas de atractivo y calidad dudosa.

    DSK...

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