El teatro del poder

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  • 30 Septiembre, 2013

    Periodista

    Todo el mundo asegura que la política contemporánea atraviesa una crisis de liderazgo.

    Fotograma de Quai d’Orsay

    Según esta visión, los jefes de gobierno y ministros contemporáneos carecen de la envergadura necesaria –proyecto, competencia, respaldo– para afrontar los problemas de la época. Los dirigentes de la II Guerra Mundial –Churchill, Roosevelt, De Gaulle, incluso Stalin– aparecen como gigantes ante los enanos actuales. El cine francés tendiría a hacer buena esa lectura. En Le Capital  (2012), de Costa-Gavras, se nos demuestra que el dinero es el único valor de nuestra sociedad, el parámetro a partir del cual considerar el mérito, todos los méritos, de las personas: cuanto más rico, más inteligente, más moral, más importante, más ocupado, más seductor, más... todo. En L’Exercice de l’État (2011), de Pierre Schoeller, un ministro de  Transportes ha de adaptar sus convicciones a la razón de Estado. No quería privatizar, pero...

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