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La clave está en la intercooperación

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Junio 2015 / 26

Es bueno cooperar e intercooperar (cooperación entre cooperativas). En trabajos realizados por la Federación Andaluza de Cooperativas de Trabajo (Faecta) hemos identificado beneficios como: mejora competitiva/economía de escala (34,45%); comercialización: aumento de ventas o incremento de mercados (12,16%); intercambios de recursos (12,16%), y otros como la difusión de marca, nuevas ideas, proyectos o formas de organización y mejora en la financiación.

Pero la intercooperación en el modelo cooperativo no trata solamente de una estrategia empresarial, que aporta ventajas competitivas. Se trata de un principio cooperativo, que además se puede considerar como el principio que hace desarrollar un modelo, que lo hace crecer, ser más fuerte y que es capaz de contribuir a un cambio de modelo económico en la sociedad, de democratizar la economía.

Dicho principio fue reconocido por la Alianza Cooperativa Internacional en 1966. Las cooperativas sirven a sus asociados más eficazmente y fortalecen el movimiento cooperativo, trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.

La intercooperación es una extensión natural y beneficiosa de la idea fundamental de cooperación de los trabajadores en el beneficio mutuo: el punto de partida del cooperativismo de trabajo. 

El mundo juzgará el éxito de la cooperación por su contribución a elevar el nivel de bienestar del ser humano de una forma rápida. La humanidad en general está buscando, sin conseguirlo, una gran transformación, de un sistema dominado por el capital a uno basado en la dignidad humana y la igualdad. 

Como vemos, el principio de intercooperación es estratégico para el desarrollo del movimiento cooperativo, más que como forma de desarrollo económico de las empresas, como medio de difundir los ideales del movimiento cooperativo a toda la sociedad.

Las cooperativas tienen un poder interno que hay que desarrollar

Es aquí donde podemos encontrar una fortaleza oculta en el movimiento cooperativo, aunque por ahora solamente utilizado a niveles muy bajos. Es aquí donde es posible hallar uno de los factores que tienen como consecuencia una mayor resiliencia. Es aquí donde las cooperativas dependen de sí mismas, se trata de un poder interno que sólo hay que desarrollar. Cualquier acción que facilite la acción conjunta contribuye a un modelo económico que democratiza la economía y que reparte la riqueza generada de una manera más justa. Desde consumir puntualmente a otra cooperativa, acuerdos a largo plazo de provisión, compartir recursos o estrategias. A título de ejemplo, lacentral.coop, que agrupa a más de 1.100 cooperativas de trabajo.

La intercooperación es el principio y el fin del cooperativismo, las cooperativas de trabajo sólo tienen que desarrollar su poder.