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Suscriptores críticos y comprometidos

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Pertenece a la revista
Febrero 2014 / 11

Los suscriptores y amigos de Alternativas Económicas están satisfechos con la revista, pero tienen también muchas ideas para mejorarla.

Un hombre leyendo un dossier de Alternativas Económicas. FOTO: ANDREA BOSCH

Esta es la conclusión de la primera encuesta realizada entre los suscriptores, que fue contestada por 150 personas, con una media de 47 años.

La red de suscriptores es el eje central de este proyecto de periodismo independiente y la mejor garantía de su no sometimiento a los poderes político y económico. Por ello se les ha invitado a contestar un pequeño cuestionario para evaluar la revista y exponer sus opiniones sobre cómo mejorarla.

El resultado es una nota media de 8,4 en una escala de 0 a 10. Es decir, notable alto. De las 150 respuestas, 30 calificaron la revista con un 10 y solo hubo un suspenso, con un 4.
Sin embargo, los elogios casi nunca llegaron solos: la buena nota suele ir acompañada de comentarios críticos y sugerencias para mejorar la revista desde múltiples puntos de vista.

Los lectores subrayan algunas deficiencias técnicas y logísticas que les incomodan, desde un tamaño de letra demasiado pequeño hasta las dificultades para moverse cómodamente en la web; la imposibilidad de tener acceso gratuito a la aplicación de tableta —el gasto que implicaría no es asumible en estos momentos para la cooperativa— y el retraso en recibir la revista en casa.

Este último punto es recurrente, en parte, por el malentendido de considerar que la revista sale el día 1 de cada mes, cuando la realidad es que llega al quiosco el primer viernes no festivo de cada mes. Eso significa, por ejemplo, que el número de diciembre salió el día 13, con lo que una recepción alrededor de esa fecha no supone ningún retraso pese a que se perciba como tal. El otro problema asociado a los envíos es que se trata de un servicio ajeno a la cooperativa: una vez entregadas las revistas, el servicio queda completamente fuera del control de Alternativas Económicas.

Los suscriptores han hecho múltiples sugerencias también en el terreno de los contenidos, tanto de posibles temas que abordar —algunos piden poner el foco más en las alternativas que en la crítica— como desde el punto de vista político , desde el uso de topónimos más respetuoso con el pluralismo lingüístico del Estado a las erratas, ortográficas y técnicas.

Una demanda sobresale sobre todas las demás, por su frecuencia: se pide un mayor esfuerzo de divulgación para que la revista sea realmente entendible para los no expertos en economía: “Vale la pena a veces renunciar a una explicación perfecta desde el punto de vista técnico para hacer las cosas más comprensibles”, concluye una suscriptora, funcionaria del Ministerio de Asuntos Exteriores.