Comercio o proteccionismo

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  • Por (Periodista)
    3 Julio, 2016

    El control democrático europeo sobre el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones, por sus siglas en inglés) es absoluto; otra cosa es la pretensión de los grupos de presión empresariales.

    Costará enormes esfuerzos que el nuevo Tratado Comercial Unión Europea-Estados Unidos llegue a buen puerto, si es que llega. A  principios de mayo, Greenpeace aireó el documento de  248 páginas que contenía las pretensiones negociadoras norteamericanas —orientadas a rebajar los estándares medioambientales, laborales y sanitarios europeos—, y revelaba el alto protagonismo de los grupos de presión empresariales. Colocaba así una bomba de relojería mediática bajo la mesa de negociación del TTIP.

    Filtración de Greenpeace

    Será muy difícil que el texto esté listo para la firma (y desde luego no lo estará para su rúbrica) dentro del mandato del actual presidente, Barack Obama; después, todo puede ser aún  más difícil. El impacto de la filtración de...

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