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Deuda: aumento imparable

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Noviembre 2013 / 8

El endeudamiento privado ha puesto en gran riesgo a las cuentas públicas

La presentación de los presupuestos es el momento para hacer examen de conciencia ante el asombroso aumento de la deuda pública, lo cual suele ser aprovechado por algunos sectores para poner en cuestión el volumen del gasto del Estado. Se olvida que la crisis de este país nunca estuvo originada por el endeudamiento público, sino por un disparatado endeudamiento privado, que ha superado el 200% del PIB en los últimos años. Pero en esta, como en anteriores crisis, ya hemos visto que buena parte de la deuda privada acaba convirtiéndose en pública. Esto es lo que está ocurriendo ahora a marchas forzadas. Los presupuestos prevén que la deuda pública alcance el 99,7% del PIB en 2015, muy alejado ya del límite de las normas europeas del 60%.

Entre 2010 y 2012 el endeudamiento privado en España ha descendido desde el 229% del PIB hasta el 212%. En el mismo período, la deuda pública ha escalado del 61,7% al 86%.
Una prueba del descontrol de este crecimiento de la deuda pública es que hace tan solo un año el pronóstico de las autoridades que elaboran el presupuesto era que para 2015 este indicador llegaría al 85,9%. Ahora ya se prevén casi 14 puntos más. El creciente volumen de endeudamiento ha supuesto un aumento del coste de financiación que no ha dejado de crecer desde 2007. Para el próximo año se prevé una asignación presupuestaria de 36.590 millones de euros en términos presupuestarios, equivalentes al 3,49% del PIB.

Esta abultada factura es consecuencia tanto del aumento del volumen de deuda como del incremento de los tipos de interés, que en julio de 2012 superaron el 7%, frente al 1,1% de los bonos alemanes. Esta situación insostenible se corrigió gracias a la actuación del Banco Central Europeo, que permitió una rebaja sustancial del coste, pero con duras condiciones adjuntas, incluida la reforma de la Constitución para consagrar la estabilidad presupuestaria. A lo largo de este año, los tipos de interés han registrado un progresivo descenso. A finales del pasado agosto, el coste de la deuda española se situaba en el 3,77%.

Pero esta rebaja de los tipos no puede ocultar el problema del volumen de endeudamiento que supone la suma de la deuda pública y privada, que supera el 300% del PIB.El volumen de deuda a la banca internacional alcanzó en 2008 los 1,08 billones de euros, para descender a 739.000 millones a mediados de 2011, según un trabajo de EuropeG, elaborado por Josep Oliver, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona.

España es el tercer país de las diez economías más desarrolladas del mundo con mayor volumen de deuda pública y privada, después de Japón y Reino Unido, y el segundo con más dificultades para desendeudarse, según los estudios de la consultora McKinsey. España está en el punto de mira de Bruselas por su excesiva deuda pública y también privada. La pasada primavera, la Comisión decidió no expedientar a España a pesar de haber alcanzado un nivel de deuda privada del 218% en 2011, muy superior al límite del 160% que exige. Ante las enormes dificultades de reducir ambas deudas, pública y privada, son muchos los economistas que apuntan hacia la necesidad de una reestructuración , quita o aplazamiento que podría tomar la forma de ampliación de los períodos de devolución, como ha sugerido Antonio Argandoña, profesor de Economía del IESE.