No tienes por qué trabajar sol@

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  • Junio 2015

    Si tu empresa eres tú, o está en tu casa y en la de tus socios, puede que estés encantado si nadie te molesta. Pero ¿y si viene un cliente y no tienes dónde recibirle? ¿Y si careces de la infraestructura tecnológica que necesitas para arrancar? ¿Y si, aislado, no sabes cómo se las apañan quienes trabajan en actividades que complementan las tuyas, ni tampoco tus competidores? Puede que no cubras gastos como para alquilar una oficina para tu microproyecto. O quizá, en el mundo de las comunicaciones de bolsillo y la movilidad, entre idas y venidas, solamente necesitas instalaciones intermitentes. 

    Los espacios de coworking proliferan como champiñones en todo el país. No todos aportan los mismos servicios, claro, ni cuestan igual. En el fenómeno se entrecruzan derivadas como la salida al mercado de espacios de oficinas sin ocupar tras la crisis inmobiliaria, la aparente ola de emprendedores que inician su proyecto —muchos de ellos como trabajadores que se buscan la...

    Los artículos que componen el dossier son:

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