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Democratizando los cuidados

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Junio 2018 / 6

Pues sí, en Barcelona se han empezado a democratizar los cuidados impulsando otra manera de organizarlos  socialmente, desde un punto de vista transformador. Y se hace tras haber incorporado los aprendizajes de la economía feminista:

- Reconociendo que las economías consideradas productivas se sostienen en el trabajo del cuidado que no es reconocido ni remunerado y, por tanto, se apuesta por sacarlo de la invisibilidad.

- Buscando combatir las múltiples desigualdades sociales que acompañan tanto la provisión como la recepción del cuidado.

- Defendiendo promover la corresponsabilidad entre diferentes actores sociales, incluyendo las Administraciones públicas, en la provisión y la recepción del cuidado de manera justa y digna.

Pero… ¿qué se entiende por cuidados? Los cuidados son el conjunto de actividades que se desarrollan cotidianamente para sostener y reproducir la vida y que permiten hacer frente a las necesidades que tenemos a lo largo del ciclo vital. Es decir, actividades que están en la base del sistema social y económico y que tienen impacto sobre el bienestar de las personas cuidadas y de las cuidadoras. El gran potencial de la economía de los cuidados es contribuir a poner fin a la reclusión e invisibilización que los cuidados han experimentado históricamente en el ámbito familiar, a desvincularlos de la idea de que son algo propio de las mujeres en los hogares y/o sectores laborales precarizados y a politizarlos y construirlos como un fenómeno objeto de intervención pública y de acción social y económica. 

El Ayuntamiento de Barcelona, adoptando esta mirada, ha decidido emprender el camino hacia una organización más justa y sostenible de los cuidados en la ciudad. Este impulso se ha materializado en el marco de las responsabilidades y competencias municipales del Ayuntamiento de Barcelona, con la Medida de Gobierno por una Democratización de los Cuidados 2017-2020, que se presentó en el plenario el 26 de mayo de 2017, y está coliderada por el Comisionado de Economía Social, Desarrollo Local y Consumo y por la Concejalía de Feminismos y LGTBI (se puede consultar en http://ajuntament.barcelona.cat/tempsicures ). 

La medida de gobierno consta de 68 actuaciones que desarrollar entre 2017 y 2020 y cuenta con una estimación de presupuesto total de un poco más de 59 millones de euros. Las actuaciones de la medida se desarrollan a partir de dos ejes centrales:

1) El reconocimiento de la centralidad social del cuidado.

2) La socialización de la responsabilidad hacia el cuidado.

Y dos ejes estratégicos transversales:

1) La eliminación de la (mala) división social del trabajo desde una perspectiva interseccional.

2) El empoderamiento de las personas proveedoras y de las receptoras del cuidado.

 

NUEVO CENTRO DE REFERENCIA

Una de las actuaciones más importantes es el nuevo centro de referencia para el cuidado de las personas, que en otoño próximo empezará su actividad. El centro nace con la voluntad de dar respuesta a personas y familias cuidadoras, personas cuidadoras profesionales que trabajan en el hogar, personas receptoras del cuidado, profesionales, entidades y organizaciones que intervienen en los procesos del cuidado y la ciudadanía en general.

Esta fue una de las actuaciones  que, el jueves 10 de mayo, se explicó en una jornada (también se puede consultar en http://ajuntament.barcelona.cat/tempsicures ) para dar a conocer la implementación de la medida de gobierno a las entidades, agentes y personas trabajadoras en el ámbito de la economía de los cuidados y poner en valor experiencias que están llevando a cabo otros agentes de la ciudad que contribuyen a sus objetivos.

La ciudad destinará cerca de 59 millones de euros a acciones para cuidados

Como escribía Sandra Ezquerra (La política feminista era esto): “La medida de gobierno (…) politiza finalmente el cuidado y lo sitúa, en su globalidad y complejidad, y desde una mirada claramente feminista, como un ámbito de intervención de la política pública con el objetivo de contribuir a transformar el paradigma económico imperante, así como la posición histórica que las mujeres hemos tenido en él”. Cabe, entonces, continuar su desarrollo trabajando en red, desde la corresponsabilidad de los diferentes actores sociales, incluyendo todas las Administraciones públicas, las comunidades, el sector privado mercantil, el sector privado sin ánimo de lucro y la economía social y solidaria en la provisión de un cuidado digno en el conjunto del ciclo vital. En definitiva, el camino ha empezado para garantizar el acceso universal a unos cuidados dignos y de calidad desde el reconocimiento de la multiplicidad de experiencias y trayectorias vitales que caracterizan nuestra sociedad, así como asegurar que se escuchan y respetan las voces, decisiones y derechos de las personas que proveen cuidados y de aquellas que desean y/o necesitan ser cuidadas.

+info: http://ajuntament.barcelona.cat/tempsicures/es
http://ajuntament.barcelona.cat/economia-social-solidaria/es

*** Este artículo forma parte del número extra 'Economía feminista' de Alternativas Económicas, que incluye 72 propuestas para incorporar la perspectiva de género a la actividad económica