Accede sin límites desde 55 €/año

Suscríbete  o  Inicia sesión

Propuesta 46 // Impulsar un mercado de deuda verde

Comparte
Pertenece a la revista
Octubre 2019 / 7

El mercado de bonos verdes, que arrancó en 2007 con emisiones cualificadas como AAA por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco Mundial, ha ido en aumento en los últimos años. Este tipo de bonos sirven para costear proyectos ligados al medio ambiente, ya sean de promoción de las energías limpias, la eficiencia medioambiental, el transporte limpio, la gestión de residuos o adaptación al cambio climático. Entre los años 2014, cuando este mercado empezó realmente a despegar, y 2018, la cifra del dinero emitido en él ha dado un salto de 37.000 millones de dólares a 167.300 millones de dólares, récord tras récord. Son cifras de Iniciativa Climate Bonds, una organización internacional que intenta movilizar el mayor mercado de capital, el de la deuda (100 billones de dólares) para encontrar soluciones contra el cambio climático, promoviendo inversiones en proyectos y en activos necesarios para una transición a una economía descarbonizada. Se trata de crear un mercado amplio y líquido de bonos que contribuya a reducir los costes de capital de los proyectos relacionados con el clima, tanto en mercados emergentes como en otros de países más desarrollados, y que apoye a los gobiernos que buscan despertar los mercados de capitales de deuda. Para que los bonos sean considerados verdes hace falta certificar a qué se destinan los fondos de un proyecto, pero también chequear los proyectos para comprobar que el dinero vaya, en efecto, a dichos proyectos.

En abril pasado, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) lanzó su emisión inaugural de bonos verdes por valor de 500 millones de euros, en una operación que demostró el interés que despiertan, pues la demanda superó los 3.400 millones de euros, pues sumó seis veces el importe de la emisión y eso está muy por encima de la media habitual de las transacciones del ICO. El 84% se colocó entre inversores extranjeros interesados en costear proyectos de empresas españolas de energías renovables, eficiencia energética, transporte limpio, prevención y control de la contaminación, gestión sostenible de los recursos naturales y usos de la tierra y gestión sostenible del agua.

Las empresas españolas han arrastrado los pies hasta ahora en la emisión de ‘green bonds’

Iberdrola fue la compañía pionera en España en lanzar deuda ligada a proyectos ambientales en 2014

La banca ética lleva la delantera en la apuesta por los bonos ‘verdes’, a la que se asoma la banca tradicional

Pero las empresas españolas han arrastrado los pies en este mercado, con algunas excepciones, como la compañía que fue pionera en ello, Iberdrola (2014). Según un informe de Europe G y Analistas Financieros Internacionales (AFI), realizaron emisiones en bonos verdes por importe de 4.400 millones en 2018, en un mercado global de 160.000 millones. 

Los tres grandes bancos se posicionan en un mercado de productos verdes que hasta ahora se centraba en los grandes clientes. BBVA y Santander ven un filón en el crédito verde. BBVA asegura que en 2020 todos sus productos existirán en versión sostenible, en España. Como el Santander y CaixaBank, han lanzado préstamos para coches eléctricos y bonificarán hipotecas para viviendas sostenibles. La banca ética con entidades como Fiare y Triodos Bank llevan años por delante.