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El traje nuevo del banquero // Aunque la mona se vista de seda...

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Mayo 2014 / 14

Los lobbies financieros están tejiendo un nuevo traje para la banca con argumentos que diluyen las exigencias de más capital y menor deuda.

“Tenemos un sistema bancario frágil y peligroso, que daña la economía y que requiere el apoyo de los gobiernos cuando los riesgos empeoran”. Es la afirmación de partida del libro The Bankers’ New Clothes: What’s Wrong with Banking and What to Do About It (título en la traducción al castellano: El traje nuevo del banquero. Qué ocurre con la banca y cómo resolverlo, Antoni Bosch editor, 2013), que tiene como autores a la prestigiosa profesora de Economía y Finanzas en la Universidad de Stanford Anat Admati y al director del Instituto alemán Max Planck para la Investigación sobre bienes colectivos, Martin Hellwig. Su propósito explícito es expandir el debate político sobre la regulación bancaria más allá del círculo de los banqueros y de los especialistas, porque —dicen— si ese debate se deja a los que les concierne directamente, el sistema financiero continuará bajo el riesgo de bancos inseguros y todos sufriremos las consecuencias.

EL TRAJE NUEVO DEL BANQUERO 
Anat Admati; Martin Hellwig Antoni Bosch, 2013. 
556 páginas. 25,65€

Con un lenguaje sencillo y afán divulgador, los autores apuntan que el futuro colapso financiero como en 2008 dependerá en gran medida de que se logre contener el endeudamiento bancario dentro de límites razonables, porque los bancos prefieren operar con dinero ajeno, endeudarse, en vez de utilizar mayores recursos propios. Casi todas las transacciones financieras implican alguna forma de apalancamiento. Cuando la economía prospera, con el dinero en préstamo los bancos obtienen enormes beneficios; pero cuando la economía se hunde, las deudas multiplican las pérdidas, de manera que al final las pagan los contribuyentes, como experimentamos ahora.

Sin embargo, los proyectos de regulación se han empantanado porque los lobbies bancarios han dado la vuelta al debate sobre la reforma del sistema financiero, y han difundido narrativas en contra de mayores exigencias de capital para los bancos, alegando que tales exigencias incrementarán los costes y reducirán los préstamos, un falso argumento como demuestran los autores. Los lobbies bancarios han ido tejiendo “un nuevo traje” para la banca con argumentos falaces que diluyen los intentos políticos de limitar el endeudamiento y la exigencia de mayores recursos propios para los bancos; sostienen, por ejemplo, que un dólar más en capital es un dólar menos en la economía; una de tantas falacias contra una reforma estructural del sistema.