Por el diálogo y contra el extremismo
El sociólogo Ignacio Urquizu cree que la política debe servir para cambiar y mejorar la vida de los ciudadanos. Lamenta que, en demasiadas ocasiones, el debate político se convierta en un cruce de descalificaciones en el que lo que menos importe sea ese progreso en el bienestar de la ciudadanía y solo se busque desautorizar al adversario y alcanzar el poder. Lo explica en su último libro y lo intenta aplicar desde la alcaldía de Alcañiz (Teruel), su ciudad natal.
Urquizu considera que la polarización dificulta la gestión de los intereses de los ciudadanos y que hay que saber ceder en la negociación cuando las consecuencias de no hacerlo pueden llevar al bloqueo. Esa convicción le llevó a sumarse a la postura del PSOE que apostó por la abstención para facilitar la investidura de Mariano Rajoy, contra la voluntad de Pedro Sánchez. Formó parte de la comisión gestora para dirigir el partido hasta la elección de un nuevo secretario general. La vuelta de Sánchez a la dirección conllevó que se le acabara apartando de las listas y no repitió escaño en el Congreso.
Es el libro de un sociólogo metido a político....