Regular la actividad para prevenir la adicción

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  • No hay más solución que impedir la pérdida excesiva de dinero por parte de los jugadores, principal causa de las patologías.

    ¿Puede considerarse ética una actividad económica cuyos beneficios se obtienen de lo que pierden los que participan en ella?

    ¿Puede ser ética si la conducta que promueve es la principal causa de una enfermedad mental?

    ¿Es posible considerar ética dicha actividad si una parte importante de sus beneficios proceden, precisamente, de los enfermos que ella misma ha provocado?

    Estamos hablando del juego.

    El juego legal de azar movió en España en 2017 algo más de 40.000 millones de euros (prácticamente lo que nos costó rescatar a la banca) y los ingresos del juego llegaron a 9.000 millones: mucho más de los recortes que ha habido en Sanidad desde la crisis. Esos 9.000 millones son, precisamente, el dinero que los jugadores perdieron en 2017 (todavía no tenemos los datos de 2018, pero serán mayores, sin duda).

    Todo esto, para una actividad...

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