Yo sé, y tú también sabrás

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  • Junio 2015

    La tecnología es como el dinero y como tantas otras cosas. En sí misma, ni es buena ni es mala. Puede emplearse para posibilitar lo mejor y también para permitir lo peor. Si Albert Einstein creía que, en los momentos de crisis, sólo la imaginación podía resultar más importante que el conocimiento, en la nueva era de la comunicación en la que vivimos —con la reina Internet en el centro y un entorno de plataformas en red y comunidades de intereses compartidos—, la creatividad y el aprendizaje lo tienen más fácil, al menos en teoría, para confluir y fructificar.


    ROMPECABEZAS COLABORATIVO

    De pronto, uno puede compartir con el mundo entero aquello que sabe, y hacerlo además desinteresadamente (o por un interés que no sea remunerado). Y uno puede ser una universidad de élite, una institución universitaria pública, un ciudadano trilingüe o un informático altruista. De todo hay en el reino de Internet. Desde cursos online gratuitos, abiertos y masivos que...

    Los artículos que componen el dossier son:

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