Vecinos de Carabanchel defienden sus centros de salud

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  • 31 Marzo, 2021
    Vecinos de Carabanchel (Madrid) se manifiestan en defensa de la sanidad pública

    A finales de agosto de 2020 apareció un cartel en la entrada del centro de salud de Abrantes: "No hay médicos ni de mañana ni de tarde". Ubicado en el distrito madrileño de Carabanchel, el centro es el lugar de atención primaria de referencia para una población de más de 30.000 personas. Debería contar con 16 médicos de familia, pero no tenía ninguno (¡ninguno!) ni de turno de mañana ni de turno de tarde. 

    En plena pandemia, los vecinos y vecinas, en su mayoría gente mayor y enferma, tenían que esperar en largas colas en la calle para pedir cita médica (es muy difícil que te atiendan por teléfono) y se derivaba a las personas a otros centros de salud colindantes. En un momento especialmente difícil y peligroso, cuando más necesitaban un sistema sanitario de calidad, la Administración competente les abandonaba. 

    Un centro de salud sin médico de familia es un sinsentido y algo completamente inaceptable, pero no era una excepción viendo el panorama de la atención primaria y del conjunto del sistema sanitario público en la Comunidad de Madrid. Las organizaciones sindicales han denunciado que la CAM tiene un déficit estructural de 800 profesionales. 

    Abrantes no es una excepción. Con el inicio del estado de alarma, en marzo de 2020, en la Comunidad de Madrid se cerraron 37 Centros de Salud y SUAPS (Servicios de Urgencia de Atención Primaria). Es con este panorama calamitoso con el que Madrid ha afrontado la pandemia y sin el cual no se pueden entender los datos que revela la gestión de la crisis. Hemos de recordar que esta comunidad es la que menos gasta por habitante en atención primaria. Pero vemos cómo incluso centros de salud que formalmente no estaban cerrados en la práctica no daban servicio. 

    En este contexto inaceptable, la Asamblea Popular de Carabanchel hizo una primera convocatoria de protesta en la entrada del centro de salud de Abrantes exigiendo personal médico. Esa primera convocatoria fue un éxito. Guardando escrupulosamente la distancia física de seguridad, un millar de vecinos y vecinas protestaron por la situación del centro y contra el desmantelamiento de la sanidad pública. Además, se decidió colectivamente volver a protestar una semana después. De esta forma, se han realizado protestas semanales y manifestaciones que han recorrido el distrito durante más de siete meses. Se ha vinculado esta lucha con el cercano centro de salud Puerta Bonita, también en Carabanchel, que saltó a las noticias cuando sus profesionales realizaron turnos de hasta 13 horas diarias de trabajo por tener una plantilla marcadamente insuficiente. 

    Cartel en la puerta del centro de Salud de Abrantes, en Carabanchel (Madrid).

    A raíz de las movilizaciones reclamando profesionales empezó a haber médicos en el centro de salud de Abrantes. Dependiendo del día hay entre dos y cinco en el turno de mañana y ninguno de turno de tarde. En la entrada sigue habiendo largas colas de gente esperando para ver si les puede atender el médico. Las protestas mantenidas durante este tiempo, que tras tantos meses de lucha concentran solo a unos centenares de manifestantes, tienen una gran aceptación y son vistas con simpatía por la mayoría del distrito. 

    La presencia de mesas de reparto de publicidad de las convocatorias y recogida de quejas son una constante en las calles de la zona. Un importante porcentaje de establecimientos comerciales luce carteles en apoyo a las movilizaciones y en defensa de la sanidad pública. Las manifestaciones semanales se han combinado con otras iniciativas, como la participación en las sucesivas Mareas Blancas, manifestaciones hasta el cercano Hospital Gómez Ulla, protestas ante la Consejería de Sanidad e incluso un encierro que se llevó a cabo en la Gerencia de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid. 

    Desde la Consejería de Sanidad sostienen que se quiere contratar personal médico, pero que no hay profesionales disponibles. Sin duda, el enorme nivel de precariedad al que se somete al personal sanitario por parte de la Comunidad de Madrid hace que un porcentaje importante de licenciados en medicina prefiera abandonar la región por otras con mejores condiciones laborales. Recordemos que en el verano de 2020 hubo una huelga de médicos residentes contra las pésimas condiciones de trabajo que se les ofrecían en Madrid. No se explica por qué no se contrata a personal de enfermería o a personal administrativo, o por qué en su momento no se contrató a rastreadores, puesto para el que sí hay gente cualificada.

    Detrás de los datos de la Comunidad de Madrid, del laboratorio de experimentación neoliberal, del dumping fiscal que realiza al resto de las autonomías, se esconde una realidad de servicios públicos infrafinanciados que no son capaces de dar una asistencia de calidad por no contar con los medios humanos y materiales suficientes. Son unos servicios públicos abandonados a favor de los centros privados, una estrategia consciente de degradación y estrangulamiento económico con vistas a legitimar una falsa mayor eficiencia de los servicios privados. No hay que olvidar que altos cargos de la Consejería de Sanidad han acabado cobrando dinero de las empresas de la sanidad privada, lo cual nos puede llevar a sospechar que el abandono y proceso de desmantelamiento de la sanidad pública no es algo estrictamente vinculado con los dogmas neoliberales, sino que hay otros posibles intereses. 

    De cualquier forma, la lección es que es necesario un tejido social fuerte, muy vinculado a las necesidades y sentimientos del vecindario, audaz y que luche infatigablemente en defensa de las condiciones de vida de la población, que permanezca vigilante y visibilice cuando se amenace y se trate de recortar derechos sociales. Ese tiene que ser un elemento fundamental para evitar los recortes y el desmantelamiento de un logro social y civilizatorio enorme como es la sanidad pública, gratuita y universal.

     

    *Jorge Aranda Arana es trabajador del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) y vecino de Carabanchel @JArandaSanidad

     

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