Medios de transporte alternativos

  • El uso compartido de bicicletas se ha convertido en una forma de desplazarse exitosa a escala planetaria. Según el Earth Policy Institute, este año un total de 600 ciudades de 52 países distintos se han dotado de algún sistema de bicicleta compartida, que se traduce en una flota de 600.000 unidades.

    La movilidad en las ciudades suele estar muy lastrada por los embotellamientos y la masificación del transporte público. La red pública de transporte en bicicleta llegó tarde a España, pero ha supuesto un alivio para miles de ciudadanos que han encontrado en muchas ciudades una forma alternativa de moverse sin esperas y de forma económica, aunque los precios han ido subiendo de forma progresiva para los usuarios.

    No es necesario comprar bicicletas para poder disfrutarlas. Ni siquiera de segunda mano. Algunas empresas de inserción social y asociaciones entusiastas ayudan a reconstruir bicicletas en mal estado y a reciclarlas para que puedan volver a ser utilizadas, a menudo gratis o a un precio simbólico. Incluso organizan cursos  en los que enseñan a construir una bicicleta desde cero, aunque ello ya requiere algo de tiempo y de habilidad.