Abril

  • Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Con el paso de los días todo el mundo es consciente del papel de la sanidad pública. Mucha gente ve al personal sanitario como un grupo de personas que se han batido con heroísmo, poniendo su propia salud en peligro, para salvar vidas, y hay consciencia de que faltan medios y recursos.

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    El día de Sant Jordi en Cataluña es muy particular. Festivo sin dejar de ser laborable. Sorprende la cantidad de gente que cada año pulula por el centro en una sociedad tan fanática con el trabajo. Podría pensarse que hay una huelga no declarada. O sea, un festivo producto de la autogestión y la autonomía individual, quizás un resto del pasado anarquista del movimiento obrero catalán. Una cultura que en muchos casos generaba personas capaces de tomar decisiones y responsabilidades (siempre recuerdo a un amigo de mi padre, obrero del ramo del agua, que iba cada día andando al trabajo porque “era lo único que el régimen franquista le permitía decidir: ir a pie o tomar el tranvía”).

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Comienza el fin de la hibernación. Los niños, primero. Con los niños se ha jugado otra batalla política. Los que hace 15 días acusaban al Gobierno de irresponsable criminal por no decretar la clausura total de la población esta semana se habían convertido en paladines del recreo infantil. Y el Gobierno, con sus torpezas, les ha echado un capote.

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Ante la perspectiva de la vuelta a una cierta normalidad, las fuerzas vivas de la riqueza se están moviendo. Nunca han dejado de hacerlo, pero ahora empiezan a mostrarse en público. En lo más duro del confinamiento les interesaba estar callados o hacerse ver con obras de caridad. Pero ha llegado el momento de tomar posiciones. Lo que van a pedir todos es un rescate: que el Estado les compense por lo que han dejado de ganar.

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Somos el producto de un elaborado proceso de socialización, en el que intervienen diversos actores: familia, escuela, instituciones públicas, religiones, partidos, medios... Todos conspiran para que aceptemos formar parte de alguna tribu y veamos a la gente de otras tribus como inferiores y potencialmente peligrosos. Esta mañana en la Ser un corresponsal comentaba que el Irán de los ayatolás también había decidido suspender ritos religiosos y en caso de necesidad se podía incumplir el ayuno del Ramadán.

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Estos días vuelve a ser habitual despotricar de los políticos, sugiriendo que su sueldo es un gasto inútil que podría utilizarse para otros fines. Está bastante extendida la idea de que es un colectivo donde abundan los corruptos, los vagos y los farsantes. Quien así opina de buena fe piensa que todo sería más fácil con un Gobierno de técnicos y científicos. 

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Estos días hemos conocido a mucha gente honrada, que haciendo su trabajo, a veces poniendo en peligro su salud, a menudo con salarios bajos y pésimas condiciones, han servido para salvar vidas y permitirnos mantener una cierta normalidad. También nos hemos encontrado con mucha gente dispuesta a echar una mano para ayudar a sus vecinos.

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Hoy se han anunciado medidas que anuncian el fin del confinamiento. No de la vuelta a la normalidad, o lo que considerábamos por tal. Sabemos que la pandemia no tiene fecha de caducidad. Al menos hasta que no haya una vacuna segura y que sea accesible a todo el mundo. Por eso, en el mejor de los casos nuestra vida cotidiana estará constreñida por normas diversas.

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    A pesar del confinamiento, en los barrios han funcionado redes de apoyo solidario, la mayoría construidas a partir de colectivos y personas con experiencia de trabajo vecinal. En algunos casos como una alternativa a la Administración, de la que siempre se recela; en otros, en colaboración. Y en muchas a medio camino. Como en todas las crisis sale lo mejor y lo peor, aunque parece que lo solidario abunda.

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