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22 — PARO // Día 4

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Diciembre 2020 / 8

Aun por esperada, la caída de los cotizantes a la Seguridad Social nos da una magnitud de la tragedia. Sobre todo porque no se trata de personas a las que se ha aplicado un ERTE y, por tanto, van a cobrar una modesta pensión mientras dure el confinamiento, sino que lisa y llanamente se han quedado sin contrato. Muchos no cobrarán nada, a menos que se ponga en marcha otro tipo de subsidios, porque no tendrán el tiempo de cotización requerido para cobrar el desempleo. 

A nadie que conozca cómo funciona el mundo empresarial y el empleo en España le puede sorprender. Cuando hablamos de empleo temporal tendemos a pensar en actividades en las que a la gente se la contrata por cierto tiempo: tres meses, seis meses... Pero una parte del empleo temporal es de otro tipo. Son empleos de pocos días, como trabajar en un restaurante el fin de semana. Esta situación tiene que ver con el tipo de especialización económica del país, con mucho peso de la hostelería y el ocio, y también con la capacidad de muchos empresarios de reducir costes por la cara. En agosto, por ejemplo, uno de los sectores que más empleo destruye es la educación, porque en lugar de pagar vacaciones se manda a la gente al paro. Y la educación no es solo el sistema escolar reglado, hay mucha actividad en academias de idiomas, centros de formación, cursos de especialización, etc.

No deja de ser obsceno que la CEOE haya puesto el grito en el cielo por una norma del Gobierno que encarece los despidos mientras dura la epidemia. En este país hace demasiado que las empresas se han enviciado con la práctica de “usar y tirar” al personal y de pisotear derechos laborales básicos. Por eso han aumentado tanto las desigualdades. No puede ser que tanta gente quede en la calle en el momento presente. Hay que exigir que todo el mundo tenga recursos para pasar el encierro. Y que después se adopten medidas que reduzcan este exceso de privilegios y malos usos al que está acostumbrada la patronal. Solo tiene sentido un pacto de Estado como el que piden los sindicatos si sirve para restablecer un principio de equidad en las relaciones laborales.