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Aeropuertos: privatización a medias

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Septiembre 2014 / 17

Se vende: El Gobierno reanuda el desmantelamiento del sector público con la venta parcial de Aena, primer gestor del mundo en número de pasajeros.

Margaret Thatcher fue la pionera. Corrían los años ochenta y la entonces primera ministra británica decidió privatizar los aeropuertos británicos con el propósito, en sus propias palabras, de “ganar terreno para la libertad”. Desde entonces, medio centenar de países de Europa, Asia y América han seguido el ejemplo de la Dama de Hierro. España ha decidido sumarse a ellos tras largos años de debate, cambios de opinión y algún intento infructuoso.

El Gobierno de Mariano Rajoy anunció en junio la venta de la empresa pública Aena, que gestiona 51 aeropuertos (la mayoría en España) y es líder mundial en movimiento de pasajeros, con 200 millones anuales. La privatización, sin embargo, será solo parcial.

El Ejecutivo ha tirado por el camino de en medio y solo ha sacado a la venta el 49% del capital de la compañía. El 51% restante quedará en manos del Estado. El plan es ingresar un buen dinero que permita reducir la enorme deuda de la empresa, superior a los 11.000 millones de euros, pero manteniendo el control de las decisiones estratégicas.

Del 49% que será privatizado, el 28% saldrá a Bolsa mediante una oferta pública de venta (OPV) y el 21% se colocará entre tres inversores de referencia que se comprometan a permanecer un tiempo en el accionariado para darle estabilidad. El Estado, según los cálculos de los especialistas, podría ingresar unos 2.500 millones de euros en la operación.

Para dar soporte legal a la entrada de capital privado, el Gobierno aprobó en julio un nuevo marco regulatorio de los aeropuertos. También anunció la congelación de las tasas aeroportuarias hasta 2025 y rebautizó la entidad pública empresarial Aena con el nombre de Enaire, que ostentará el 51% de capital público en Aena Aeropuertos.

Tras el largo paréntesis de la crisis, con la venta parcial del gestor aeroportuario se reanuda el desmantelamiento del sector público español, que hasta hace un par de décadas tenía un enorme peso en la economía. Otras empresas —por ejemplo, Telefónica, Endesa, Tabacalera, Repsol, Gas Natural e Iberia— han sido, una a una, privatizadas.

Las críticas por la forma de vender Aena han llovido de todos lados. El Gobierno ha desoído las recomendaciones de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), partidaria de trocear la compañía. La CNMC cree que no habrá competencia real mientras los aeropuertos españoles sigan controlados por una sola empresa, aunque esta sea privada parcialmente. En su opinión, un reparto traería consigo una bajada de las tarifas y un mejor servicio para los viajeros. La autoridad considera que España tiene demasiados aeropuertos si se compara con países de tamaño similar y cree que solo 10 de los 47 aeropuertos españoles son rentables actualmente.

Los sindicatos temen, sobre todo, la posible pérdida de puestos de trabajo, y han convocado movilizaciones contra los planes del Gobierno. Aena ha reducido en los últimos años su plantilla en un 20% como parte de un proceso de saneamiento, hasta dejarla en 11.500 trabajadores. Tras un largo período en números rojos, la compañía entró en beneficios el año pasado (715 millones de euros). El sindicato CGT cree que la venta está haciéndose con demasiadas prisas, de manera opaca y sin negociar con los trabajadores justo en el momento en el que Aena empezaba a ser rentable.

 

ZAPATERO LO INTENTÓ

El PSOE también se ha mostrado muy crítico con la decisión. Considera que la venta parcial prevista por el Gobierno es solo la primera fase de una privatización total de la compañía y que ello supondrá un desastre para la industria turística española porque aumentará las tarifas y reducirá el tráfico aéreo. El portavoz del partido en la Comisión de Fomento del Congreso, Rafael Simancas, declaró que la privatización de Aena “supondrá la ruptura de la red aeroportuaria española” y que esta acabará dividida “en dos o tres lotes”.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ya intentó vender Aena en 2011, pero España se encontraba entonces en plena recesión y no era precisamente el mejor momento para vender. La situación parece haber mejorado y el Gobierno está convencido de que Aena, esta vez sí, despertará el apetito de los inversores. Los responsables de la empresa creen que su salida a Bolsa permitirá a la compañía seguir creciendo fuera de España optando a la gestión de aeropuertos, especialmente en América Latina.

Aena es el primer gestor de aeropuertos del mundo en número de pasajeros. Le siguen Heathrow Airport Holdings, controlado por la empresa española Ferrovial; Aéroports de Paris (Charles de Gaulle y Orly) y Fraport (Fráncfort). Estas dos últimas tienen mayoría de capital público y participaciones privadas. A pesar de que su tamaño es inferior al de Aena, son mucho más rentables económicamente.

La tendencia global apunta hacia la privatización del transporte aéreo. Aproximadamente la mitad de los pasajeros europeos ya pasan por aeropuertos parcial o completamente privatizados. En EE UU, el tráfico aéreo está completamente en manos públicas, a través de la Federal Aviation Administration (FAA), pero la gestión aeroportuaria suele seguir un modelo mixto.

Aena ha sido acusada tradicionalmente de cobrar tarifas muy altas a las líneas aéreas, prestar un mal servicio y ser poco rentable porque muchos de sus aeropuertos se gestionan con criterios políticos y no de rentabilidad. ¿Mejorará la eficacia de la compañía con la privatización? Es la gran incógnita. Habrá que estar atentos a qué tres empresas entran en ese grupo selecto de inversores institucionales y a los conflictos de intereses que se puedan plantear.

Entre los candidatos a entrar en el capital de Aena figura Ryanair, que tiene dinero fresco para invertir. A la línea aérea de bajo coste le gustaría que se privatizara el 100% de la empresa, pero está dispuesta a pujar de todos modos. Ryanair es uno de los mayores clientes de Aena, como IAG, propietaria de British Airways, Iberia y Vueling.

La coordinación de la salida a Bolsa de Aena ha sido adjudicada a BBVA, Santander, Morgan Stanley, Merryll Lynch, Bank of America y Goldman Sachs. A mediados de agosto, Enaire sacó a concurso la licitación de la publicidad en los medios de comunicación sobre la privatización del gestor aeroportuario por un montante de siete millones de euros. Según el calendario previsto por el Gobierno, durante el mes de septiembre se seleccionarán los inversores de referencia; en octubre se registrará el Folleto en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), y en noviembre se fijará el precio máximo para los inversores y comenzará la cotización en Bolsa.

Una vez privatizada Aena, ¿qué queda del sector público empresarial? La lista de empresas públicas que el Gobierno del PP quiere privatizar incluye Renfe, Loterías y Apuestas del Estado, Paradores Nacionales, Puertos del Estado y Correos. En los próximos meses habrá, sin duda, novedades.

 

Calendario de privatización

JUNIO 2014

El Consejo de Ministros aprueba la operación.

JULIO 2014

El Gobierno publica el nuevo marco regulatorio del sector aeroportuario para facilitar la venta.

SEPTIEMBRE 2014

Selección de los inversores de referencia.

OCTUBRE 2014

Registro del Folleto en la CNMV.

NOVIEMBRE 2014

Período de oferta: fijación del precio máximo para los inversores. Comienzo de la cotización.