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Crisis climática // ¿Quién pagará los daños?

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Marzo 2020 / 78

Los gobiernos y el sector de los seguros comienzan a anticiparse a los próximos desastres naturales.

 Las olas rompen cerca de las casas en el condado de Devon (Inglaterra).
Foto: Getty

La última borrasca Gloria reveló el alto grado de vulnerabilidad de la costa española frente a las inundaciones, a la subida del nivel del mar y al posible desbordamiento de los ríos. Los tramos con riesgo evidente ya llegan a más de 12.000 kilómetros, según el Ministerio de Transición Ecológica. Las previsiones de los Mapas de peligrosidad y de riesgo de inundación trazados por el Gobierno muestran que las autoridades son muy conscientes de lo que nos espera. Hay ciudades enteras en peligro, ya sea porque se encuentran al borde del mar o porque están construidas sobre torrentes de ríos. Habrá grandes inundaciones y algunas partes de las ciudades quedarán literalmente hundidas. Las tormentas, que por cada grado de calor sumado se incrementarán un 20%, según la NASA, no serán el único peligro. Los periodos de sequía ya son una realidad en algunas partes del país, y los incendios son cada vez más frecuentes. Por otro lado, las investigaciones hablan de que España padecerá una desertificación del 75% del territorio en 50 años. Habrá más muertes y enfermedades por calor.

Aunque se lleven a cabo todas las medidas propuestas para paliar los efectos del cambio climático, ya sabemos que hay situaciones de no retorno, como el aumento de la asiduidad y la fuerza de las tormentas. ¿Cómo nos estamos preparando para cuando sucedan las catástrofes? ¿Qué pasará con nuestras casas? ¿Qué pasará con los seguros? ¿Habrá seguro que cubra los daños? 

Según un estudio de la corporación de seguros británica Aon, el daño económico en todo el mundo por las inundaciones del año pasado fue de 75,6 mil millones de euros, el mayor de cualquier peligro natural. Solo 12.000 millones de esas pérdidas estaban aseguradas.

En España el sector asegurador en 2019 registró 90.000 siniestros y 620 millones en daños por borrascas como Gloria

Por el momento, cuando se declara zona catastrófica, y a partir de ciertas sumas de dinero, es el Consorcio de Compensación* de Seguros (CCS) y no las compañías aseguradoras, el que se hace cargo de cubrir los daños. Pero para cobrar el seguro, en cualquier caso hay que estar asegurado (véase columna), y el Gobierno y las alcaldías tienen que declarar el sitio como “zona catastrófica”. 

Los seguros, más caros

Pero aun así, aumentan los gastos para el sector asegurador, en zonas no declaradas como catástrofe natural. ¿Podrán cubrir los seguros los costes relacionados? Fuentes de la aseguradora Arçs asumen que no. “Los seguros tendrán que aumentar, sin duda”, dice una fuente de la compañía. “El seguro es un negocio, como cualquier otro, y tiene que ser rentable. Si los riesgos son demasiado altos, el coste tendrá que ser mayor”.

2019 fue el año donde los desastres naturales dejaron más pérdidas económicas de la historia

Todavía está por ver quién pagará el aumento del seguro en las zonas sensibles de sufrir daños. En algunas circunscripciones, el seguro puede llegar a resultar tan caro que expulse a las familias con menos recursos. O puede suceder que gente que ha invertido mucho dinero o se ha hipotecado en una vivienda pierda una gran parte de la inversión o se tenga que ir aunque siga pagando la hipoteca, por las inclemencias del cambio climático.

Ante esta disyuntiva, algunos Gobiernos previsores están pensando en soluciones. En Reino Unido han ideado el sistema Flood Re, que obliga a todos los compradores de seguros de viviendas a contribuir para subsidiar el costo de la cobertura en áreas propensas a inundaciones. Los propietarios pagan alrededor de 12 euros al año sobre su prima actual y, en teoría, el seguro para personas en áreas de riesgo se vuelve más asequible. China y Australia también están pensando en esquemas similares.
Además, están analizando posibles programas de subsidios para hacer las casas más resistentes, y que las futuras inundaciones causen menos daños y su reparación sea menos costosa. Flood Re cubriría a las víctimas no solo por los costos de reparación de daños, sino también para reconstruir mejor.

El sector de los seguros está invirtiendo en tecnologías para combatir el cambio climático

¿Qué pasará en el caso de España? Esta revista intentó reiteradas veces comunicarse con el Ministerio de Economía para responder a esta pregunta, pero no obtuvo respuesta. Por lo pronto, el pueblo de Los Alcázares, en Murcia, está a la venta a precios bajísimos. Los dueños venden porque en 2019 el agua ha llegado en tres ocasiones hasta sus casas. No se han realizado actuaciones para evitar las inundaciones ni para mejorar las casas, y la alcaldía se queja de que no han recibido ningún apoyo.

Preparación del sector

Ante las posibles pérdidas, el sector de los seguros cuenta con los reaseguros, es decir, seguros que cubren a las compañías de seguros, en el caso de que estas no lleguen. Las empresas de reaseguros están frotándose las manos con el cambio climático, pues venden más que nunca. 

Otro de los cambios de las compañías aseguradoras es la inversión en energías renovables y en “emisiones negativas”, es decir, acciones que absorban el carbono de la atmósfera, ya sea con nuevas tecnologías o con métodos más sistemáticos como la plantación de árboles.

Los seguros no se han caracterizado por hacer inversiones responsables. Por el contrario, tuvieron un papel importante, con la desregulación del sector financiero, en las hipotecas basura, y, por tanto, en la crisis de 2008. Sin embargo, al menos en lo que se refiere al cambio climático, sí que están comenzando a hacerlo. Se les va el negocio en ello.

 

*  El Consorcio: Es como se conoce al Consorcio de Compensación de Seguros, empresa del Estado que asume el coste de las catástrofes naturales cuando no lo cubren los seguros.

 

Mirar con detalle los contratos

Desde la correduría de seguros Arç Cooperativa, especializada en el sector de la economía social y solidaria, el mundo asociativo y las energías renovables, recomiendan a la población general trabajar muy bien los contratos. “Puede que un seguro no incluya ciertos riesgos, pero se pueden incluir”, explican desde Arç. “Es tan simple como hablar con el corredor de seguros y acordar las condiciones. Los contratos pueden cambiar según cada situación particular, aunque claro que habrá que asumir el coste si se quiere que entren ciertas contingencias. El problema es que muchas veces las casas en España son muy antiguas y los seguros se terminan convirtiendo en seguros de reforma. Esto no puede ser. Si una casa no cumple con unas condiciones mínimas, el problema no es la catástrofe, sino el estado de la casa”. 

Por otro lado, para poder tener derecho a una indemnización del Consorcio de Compensación de Seguros por los daños sufridos como consecuencia de una catástrofe, la protección frente a los riesgos está obligatoriamente vinculada a la suscripción vigente de una póliza de seguros.