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El ocaso de los ‘Bin Laden’

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Mayo 2015 / 25

Los billetes de euros de mayor valor, los de 500, caen en desuso desde el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Control de calidad de los billetes de 500 euros. FOTO:  COMISIÓN EUROPEA

La gran mayoría de los españoles no ha visto en su vida un billete de 500 euros, y lo más probable es que no llegue jamás a verlo. La crisis económica y el aumento de los controles han desposeído a España del título de campeón europeo de los billetes de color púrpura, los más utilizados para escapar de Hacienda y cometer delitos de todo tipo.

Lejos quedan los tiempos en que por el país circulaba casi la cuarta parte de los billetes de esa denominación, una cantidad desproporcionada si se tiene en cuenta el peso de la economía española en la zona euro. Los datos más recientes del Banco de España muestran un descenso gradual en el uso de estos billetes en los últimos ocho años. En febrero de este año circulaban en España 72 millones de billetes de 500 euros, con un valor conjunto de 36.054 millones de euros. Ello supone una caída del 36% con respecto al máximo alcanzado en octubre de 2008, cuando había en circulación 113 millones de billetes valorados en 56.388 millones.

Entonces, los billetes de 500 se conocían popularmente como Bin Laden porque todo el mundo hablaba de ellos, pero nadie sabía dónde estaban. España se sitúa hoy en la media de la zona euro, al tener el 12% de los 607 millones de los billetes grandes que circulan en la unión monetaria.

¿Por qué se ha producido este descenso? Uno de los motivos es el estallido de la burbuja inmobiliaria. Muchas operaciones de compraventa de viviendas y terrenos y el pago de obras se hacían en dinero negro, y con frecuencia se utilizaban los billetes de mayor denominación. Otra razón es el aumento del control que Hacienda ejerce sobre quienes los utilizan. El Tribunal Supremo dictaminó en febrero del año pasado que los bancos están obligados a informar a la Agencia Tributaria de los clientes que efectúen cualquier operación con billetes de 500 euros.

 

DESCENSO GRADUAL

A todo ello se suma la caída de la actividad económica en España, que ha sido del 7% desde 2008. Y un último detalle: el Gobierno de Mariano Rajoy, al tiempo que decretaba la amnistía fiscal, permitió que el dinero en efectivo también pudiera regularizarse. Solo bastaba con declarar que se poseían fajos de billetes antes del año 2010.

La popularidad de que aún gozan los billetes de 500 en algunos sectores de la población española obedece a que muchos ciudadanos siguen prefiriendo el dinero en efectivo a otros activos financieros, a la pervivencia de costumbres como el pago en negro y al considerable tamaño de la economía sumergida.

 

¿Y SI SE ELIMINAN?

La concentración de grandes cantidades de dinero en un número pequeño de billetes facilita la evasión de impuestos, el blanqueo de dinero, el tráfico de drogas y la compraventa ilegal de armas, las actividades en las que más se usan. Por esa razón, el debate sobre su erradicación se ha avivado en la eurozona en los últimos años. En 2010, después de que una investigación policial certificarse que el 90% de los billetes de 500 estaba en manos del crimen organizado, las oficinas de cambio de divisas de Reino Unido dejaron de venderlos a sus clientes.

La circulación de billetes grandes en España disminuye el 36% desde 2008

El Banco de España hace sus cálculos comparando el número de billetes distribuidos (aquellos entregados a las entidades bancarias que los solicitan) con el de billetes retirados de la circulación (ingresados en el Banco de España por parte de los bancos).

De todas formas, el número de billetes distribuidos por los bancos centrales no se corresponde exactamente con los que hay en circulación en un país determinado, puesto que el dinero viaja libremente entre los miembros de la zona euro. Las autoridades europeas sospechan, además, que buena parte de los billetes de 500 euros están fuera de Europa, guardados por gobiernos y particulares de países en desarrollo como ahorro en divisas.