Accede sin límites desde 55 €/año

Suscríbete  o  Inicia sesión

La nueva reforma es una operación de maquillaje

Comparte
Pertenece a la revista
Noviembre 2013 / 8

LOURDES VILADOMIU Y JORDI ROSELL

Muchas energías se han gastado en la reforma de la PAC-2014, pero no hay en nuestra opinión, mejoras significativas. Se trataba de hacer una PAC más presentable frente a la opinión pública, corrigiendo el déficit de legitimidad que genera el sistema actual de pagos directos. Estos van a reforzarse y pueden suponer hasta el 75% del gasto agrario en algunos países. Para legitimarlos se ha operado en cuatro direcciones: Por un lado, se han reservado los pagos a los agricultores activos. Intento totalmente fallido por cuanto es contradictorio mantener que se va a pagar sin necesidad del compromiso de producir y al mismo tiempo exigir que los receptores sean agricultores y sean activos. Por otro, se han reforzado los aspectos ambientales con una mayor ecocondicionalidad (un 30% del pago lo constituye la capa verde) , pero en la práctica, las excepciones son tantas y las condiciones son de tan poco alcance que no van a motivar cambios. Además, hablan de limitar los pagos a las grandes fincas, estableciendo un máximo de percepción anual. Se indica que 300.000 euros anuales será el máximo, pero hace referencia solamente a la capa básica del pago directo, que además puede ser incrementado según el montante de los salarios que se paguen y no evita que las fincas se fragmenten. Por último, se pretende redistribuir los recursos de forma que se eviten situaciones escandalosas de tratamiento desigual entre los propietarios de tierras. En el caso de España, el Ministerio de Agricultura ha trabajado durísimamente para evitar la redistribución de los recursos , que tiene un calendario muy largo. La reforma se ha limitado a una operación de maquillaje.

TEMAS RELACIONADOS:

La PAC pos-2014: una botella medio llena y medio vacía

Más PAC,  ¿Pá Qué?

Europa  ya no se fía

La UE seguirá pagando por la tenencia de tierra