Un país dividido

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  • El referéndum británico ha abierto las puertas a una crisis sin precedentes en el proceso de construcción europea: en apenas 24 horas hundió la libra frente al dólar a niveles que no se conocían desde hace más de treinta años, los mercados globales perdieron más de dos billones de dólares en el viernes más negro que se recuerda y Gran Bretaña se quedó sin primer ministro y sin oposición. David Cameron, derrotado en las urnas, se negó a “hacer el trabajo sucio” de negociar el Brexit con el resto de socios comunitarios y decidió mudarse de Downing Street en cuanto el Partido Conservador haya elegido a un nuevo líder y primer ministro. Y la oposición laborista se enfrascó en una profunda guerra civil en torno a su cuestionado líder, Jeremy Corbyn, que llegó al cargo aupado por las bases, pero con recelo en el grupo parlamentario. 

    Pero las consecuencias en Reino Unido son mucho más profundas que todo eso. El país ha quedado dividido: Norte contra Sur,...

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