Buscando referentes éticos

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  • 4 Junio, 2015

    Sobre casos de corrupción leemos todos los días. Sobre ciudadanos que, para destaparlos, tiran la piedra y no esconden la mano, casi nunca.

    Compartiendo las propias experiencias en Corrupción, organismo nocivo. 

    En el documental Corrupción, organismo nocivo se define la propia corrupción como “un estado de ánimo”, del que estaría preso “el sistema”. Al estado de ánimo colectivo no se le cuelgan adendas, pero se sobreentiende que participa de ideas como la de que bajo cualquier alfombra se acumula porquería, no hay nada que hacer, todos son iguales, es mejor callar para no salir perjudicado, no vale la pena enfrentarse al poder; o incluso, si por delante de uno pasa una oportunidad de pelotazo, ¿por qué no...?

    Algunas personas, sin embargo, participan de otro estado de ánimo. Lejos de  buscar heroicidades, simplemente se toman en serio su tarea, intentan vivir con coherencia y se la juegan. Son todavía una minoría, su voz se deja oír poco, y escucharles...

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