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Ayuda para acelerar el emprendimiento social

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Enero 2020 / 76

La Fundación ONCE proporciona asesoría y apoyo financiero a ‘startups’ tecnológicas que mejoren la calidad de vida de personas con discapacidad.

Sede de la Fundación ONCE, en Madrid. FOTO: Fundación ONCE

Los primeros años son decisivos para la supervivencia de una empresa. Muchos proyectos prometedores acaban fracasando por la falta de experiencia, contactos o apoyo financiero. Para facilitar el despegue de iniciativas empresariales que atiendan las necesidades de las personas con discapacidad, la Fundación ONCE ha puesto en marcha una aceleradora de startups de innovación social con el nombre de espacIA. Las empresas seleccionadas para participar en el proyecto cuentan con un servicio de apoyo hecho a medida y con un mentor que ejerce de guía durante su etapa de lanzamiento. También reciben asesoramiento en materia legal y fiscal, desarrollo del plan de negocio, presentaciones ante inversores y selección de personal. 

David Zanoletty, jefe del departamento de Tecnologías Accesibles e I+D de la Fundación ONCE, explica que el objetivo del proyecto espacIA es ayudar a las empresas a salir adelante en sus primeros años de vida, los más críticos. “Les ayudamos a ajustar sus objetivos, les damos recursos para su desarrollo, les buscamos financiación y, sobre todo, les ayudamos a encontrar clientes donde poder implantar sus soluciones”, señala Zanoletty. Las dos últimas letras del nombre del programa corresponden a las iniciales de Inteligencia Artificial y responden a la voluntad de subrayar que todos los esfuerzos van dirigidos a la innovación y la tecnología en el campo de la discapacidad. 

En la primera promoción del programa fueron seleccionados tres proyectos entre 20 solicitantes. Una de las empresas elegidas es la madrileña Geko Navsat, que está desarrollando un sistema guiado por audio para que las personas invidentes no se salgan de su ruta. El sistema, llamado Blind Explorer (explorador ciego, en inglés), se está probando con peregrinos en el Camino de Santiago. Otra es la empresa catalana Mass Factory, que ha puesto en marcha la aplicación App&Town para ayudar a personas con discapacidad cognitiva a moverse de forma autónoma por la ciudad utilizando el transporte público. La tercera iniciativa seleccionada es Brooché, una marca de lencería que diseña ropa adaptada para personas con discapacidad bajo el lema póntelo fácil.

Las empresas que participarán en la segunda edición de espacIA, explica Zanoletty, están siendo seleccionadas entre 50 candidaturas para comenzar a trabajar en 2020. Las startups elegidas para participar en el proyecto tienen a su disposición la sala Espacia, un nuevo espacio de innovación ubicado en la sede de la Fundación ONCE en el barrio madrileño de Embajadores, diseñado expresamente para el desarrollo de nuevas tecnologías al servicio de las personas con discapacidad.

Cada empresa participante en espacIA se compromete a dedicar durante el ejercicio siguiente al inicio de la explotación comercial de su proyecto al menos 20 horas anuales al asesoramiento de los proyectos seleccionados en ediciones posteriores. Además, debe destinar el 5% de los beneficios que obtenga durante sus cinco primeros años de existencia a un fondo que será destinado a nuevos proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas con discapacidad. El fondo es gestionado por la Fundación ONCE, que lo completa con una aportación económica anual por el mismo importe que haya sido aportado por la empresa. 

La fundación tiene previsto dedicar 100.000 euros a los tres primeros años de espacIA procedentes de fondos europeos. La idea es que sean un total de 12 los proyectos acelerados en este periodo.

 

REQUISITOS

La Fundación ONCE busca emprendedores que hayan puesto en marcha empresas recientemente o que lideren proyectos con un prototipo y la intención de sacarlo al mercado. Los proyectos deben consistir en la creación de productos o servicios innovadores con un alto impacto en la mejora de la autonomía y la calidad de vida de las personas con discapacidad y/o que potencien la generación directa o indirecta de empleo entre este tipo de personas.

A cambio, se ofrece un servicio de aceleración a medida prestado por una consultora con las siguientes características:

- Análisis de hitos y métricas.

- Asignación de un mentor.

- Prestación de los servicios de asesoramiento y consultoría.

- Seguimiento por un equipo de aceleración.

En la selección de candidaturas se valora, en una escala de 1 a 10, los siguientes criterios:

- Mejora de calidad de vida de personas con discapacidad.

- Grado de innovación.

- Equipo.

- Viabilidad.

- Relación con la Fundación.

 

TRES DÉCADAS  

Nacida en 1988, la Fundación ONCE tiene como misión poner en marcha programas de inclusión laboral, formación y empleo para personas con discapacidad, así como el apoyo a la creación de entornos, productos y servicios accesibles para todos, ya sean físicos o virtuales. Desde su nacimiento, en 1988, ha destinado 1.219 millones de euros a planes de empleo y otros 683 millones a planes de accesibilidad. 

En estos últimos 30 años ha dado trabajo a más de 88.000 personas con discapacidad y 142.000 han participado en sus programas de formación. En el año 2013 recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia como reconocimiento a su labor en la integración social de las personas con discapacidad.

En la primera edición se han seleccionado tres proyectos

Además de la propia Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) como entidad fundadora, en el patronato de la fundación, máximo órgano de gobierno, están presentes las principales organizaciones de personas con discapacidad de España. La ONCE es una corporación de derecho público sin ánimo de lucro fundada en 1938 que tiene el propósito fundamental de mejorar la calidad de vida de las personas ciegas, personas con resto visual y personas con discapacidad de toda España. Actualmente, cuenta con 72.000 afiliados. La concesión para la comercialización de loterías, entre ellas el famoso cupón, es su principal fuente de financiación. El año pasado facturó 2.162 millones de euros por esa vía, cifra que no alcanzaba desde el ejercicio 2008.

La ONCE y la Fundación ONCE son titulares del grupo empresarial Ilunion con un 47,5 % y un 52,5 % de las acciones, respectivamente. Ilunion nació en 2014, fruto de la convergencia de los grupos empresariales pertenecientes a la ONCE y a su fundación, CEOSA y Grupo Fundosa, respectivamente. Su finalidad es diversificar las fuentes de ingresos de la ONCE y facilitar la integración laboral de las personas afiliadas en actividades diferentes a los de la propia organización.

Ilunion cuenta con más de 50 líneas de negocio repartidas en cinco divisiones: sociosanitario (clínicas de fisioterapia, centros de día, etc.), facility services (seguridad, limpieza, lavandería industrial...) turismo (hoteles, catering y ocio), comercio (tiendas de conveniencia y correduría de seguros) y consultoría. Tiene una plantilla de 32.000 trabajadores, de los cuales el 35 % son personas con discapacidad.