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Dinero para empresas con acento social

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Diciembre 2015 / 31

Nace la primera plataforma de inversión vía ‘crowdfunding’ autorizada por la CNMV

El equipo de La Bolsa Social, en la sede de la empresa. FOTO: LA BOLSA SOCIAL

José Moncada se levantó una buena mañana y descubrió que era “un emprendedor social atrapado en el cuerpo de un tecnócrata”. Decidió entonces dejar un trabajo cómodo y seguro en la ESMA, el organismo regulador de los mercados de valores europeos, con sede en París, para regresar a España y lanzar su propio proyecto empresarial. Reclutó como socios a unos cuantos amigos con experiencia en el mundo de las finanzas y fundó La Bolsa Social, primera plataforma de financiación participativa autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

Moncada (Pamplona, 1976) cree que la crisis ha ocasionado un cambio de mentalidad en muchos ciudadanos a la hora de manejar su dinero. “La gente ha comenzado a integrar criterios éticos en sus decisiones de gasto, inversión y ahorro”, explica. Según el fundador y director general de de La Bolsa Social, cada vez hay más inversores dispuestos a apoyar iniciativas que tengan un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. La Bolsa Social pretende precisamente desempeñar el papel de intermediario entre esos inversores y empresas con potencial de crecimiento que, además de buscar la rentabilidad en sus respectivos negocios, sean sensibles a los mismos temas. El método elegido es el llamado equity crowdfunding, o inversión colectiva a través de Internet.

¿Cómo funciona La Bolsa Social? Las empresas que quieran recabar fondos a través de su plataforma deben pasar, primero, el examen de un comité de selección en el que participa Analistas Financieros Internacionales (AFI). Superada la prueba,  la compañía candidata es sometida a un análisis legal con la colaboración del despacho de abogados Gómez-Acebo y Pombo. “Queremos ser muy selectivos, rigurosos y transparentes”, afirma Moncada en la sede de la compañía, ubicada en el barrio madrileño de las Letras. “Las preferentes se pueden vender en una oficina, pero en Internet tienes que ser transparente a la fuerza, porque todo el mundo te está mirando”.

 

ALTERNATIVA A LOS BANCOS

Una vez superados los filtros, los proyectos seleccionados aparecen en  la plataforma de La Bolsa Social durante un plazo máximo de tres meses. Quienes se decidan a invertir en alguna de las empresas deberán depositar el dinero en una cuenta especial abierta en Triodos Bank, la entidad de crédito ética. 

Si se reúne la cantidad solicitada, se transfiere el capital a la empresa y La Bolsa Social formaliza ante notario una ampliación de capital en nombre de todos los inversores. En caso de que no se alcance el objetivo, el inversor recupera su dinero. La Bolsa Social se lleva una comisión del 5,5% del capital captado sólo si la operación tiene éxito.

Quienes hayan comprado participaciones delegarán su voto en un “inversor de referencia” (aquel que haya efectuado la mayor inversión), que representará a los demás en los órganos de gobierno de la empresa. Por su parte, los directivos de la compañía se comprometen a informar periódicamente sobre la marcha del negocio y el impacto social de su actividad, que se medirá de acuerdo con los estándares de la Asociación Europea de Capital Filantrópico y el reglamento de Fondos de Emprendimiento Social Europeos.

En octubre se abrieron a la inversión las tres primeras empresas: Wake Aap Health, que pretende aprovechar el potencial de la asistencia sanitaria vía teléfono móvil; Nostoc Biotech, dedicada a la protección de cultivos con métodos naturales, y Utopic_US, promotora de proyectos colaborativos y organizadora del evento profesional ThinkShower.

José Moncada confía en que el cambio de mentalidad que se está produciendo entre los ahorradores en favor de empresas con sensibilidad social y medioambiental ayude a consolidar esta nueva vía de financiación: “Plataformas como la nuestra demuestran que hay maneras alternativas de apoyar a las empresas y que es posible  reducir la dependencia de los bancos”.