Consumo organizado
La subida de precios bate récords y muchas familias deben hacer malabares para llegar a fin de mes. Iniciativas colectivas y de la economía social ayudan a amortiguar el golpe y a avanzar hacia modelos más sostenibles.
La economía suele tener fama de ciencia árida, pero hay un término que todo el mundo entiende a la primera porque causa enormes desbarajustes en el día a día de la ciudadanía: inflación.
Sobre todo cuando los precios empiezan a subir a un ritmo trepidante, como ahora, sin que los salarios vayan a la par, en ese momento, se encienden todas las alarmas en las clases populares, que deben hacer malabares para simplemente llegar a fin de mes, incluso cuando datos macroeconómicos clave como el paro y el PIB se suponen que indican buena salud.
Bienvenidos a la economía de los países occidentales en 2022, tras encadenar sacudidas extraordinarias: el crash financiero y la posterior crisis del euro forzó una devaluación salarial en los países del sur de Europa, de la que España aún no se ha recuperado; la pandemia de covid-19 tensionó los canales globales de producción y distribución, con lo que la falta de...