El auténtico valor del ‘oro digital’

  • El contenido completo de este artículo sólo está disponible para los suscriptores de Alternativas Económicas.

    Inicia tu sesión   o   Suscríbete

  • 25 Enero, 2018

    Tras la burbuja: La especulación con el bitcoin no hace mella en los defensores de una Internet abierta que permita pagos sin bancos.

    El capitalismo tiene la capacidad pasmosa de  fagocitar la mayoría de intentos de atacarlo, desafiarlo o  puentearlo. Lo que nace como una alternativa suele acabar convirtiéndose en parte del sistema. 

    En parte, ya ha sucedido con el bitcoin. Cuando la persona (o grupo de personas) de identidad desconocida que, bajo el alias de Satoshi Nakamoto, explicó su proyecto en 2008 y lo desarrolló en 2009, pensó en una moneda digital, anónima, global, imposible de falsificar, que no controlara nadie salvo los usuarios, a través de una nueva tecnología; por supuesto, sin respaldo de Estados ni instituciones y ajena a los intermediarios (léase bancos) que sacan tajada de cada transacción. Habría un tope máximo en circulación de dicha moneda: 21 millones de bitcoins. Así que, al no poder emitirse más, sería dinero deflacionario; es decir,...

    Todavía no hay comentarios, sé el primero en opinar

    Escribe tu comentario