El impuesto de los pobres
La inflación es conocida como “el impuesto más injusto” y “el impuesto de los pobres”, ya que son las familias con menos recursos las que destinan un mayor porcentaje de sus ingresos a pagar productos básicos como los alimentos, la vivienda, la luz y el transporte.
La subida de los precios, que inicialmente se centró en la electricidad y la gasolina, se ha propagado ya por todos los sectores económicos. Como ya sucedió con la crisis que siguió al desastre financiero de 2007-2008, todo indica que van a ser las rentas más bajas, los asalariados y los parados quienes paguen los platos rotos del actual periodo inflacionario. La pérdida de poder adquisitivo de un sector mayoritario de la ciudadanía se ha puesto de manifiesto durante el verano y se hará todavía más evidente durante el otoño y el invierno que se avecinan.
Los precios de los alimentos son los que más han subido en las últimas semanas debido al aumento de los costes de producción, la sequía y la interrupción de las exportaciones de grano de Ucrania, considerada hasta hace poco "el granero de Europa". Buena parte de los artículos que integran...