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Fútbol: un gran negocio mal repartido

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Septiembre 2015 / 28

Mariano Rajoy pasó sus vacaciones de verano donde y como acostumbra: en Galicia y con la máxima discreción. De los escasos actos sociales de su agenda estival  —al menos de los que trascendieron a la opinión pública— destaca la comida que compartió en un reservado del restaurante El Badulaque, de la localidad coruñesa de Cedeira, con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo; el director del diario ABC, Bieito Rubido, natural del pueblo, y Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS y del Real Madrid. 

No es de extrañar la presencia en tan selecto almuerzo de Pérez, un maestro a la hora de moverse en las altas esferas del poder y cuya empresa tiene jugosos contratos con el Gobierno. Como suele recordar el economista y escritor César Molinas, el palco del estadio Santiago Bernabéu es el lugar favorito de reunión del capitalismo castizo, del que se benefician los hombres de negocios bien conectados con la política; un lugar ideal para casar diversión y dinero.

Consolidado como primer sector del entretenimiento en España —muy por encima del cine, el teatro, la música o los toros—, el fútbol ha capeado a duras penas el temporal de la crisis, aunque la fiesta no les ha ido a todos por igual. Mientras que los clubes grandes —Real Madrid, FC Barcelona y, en menor medida, Atlético de Madrid— han seguido gastando decenas de millones de euros en fichajes millonarios, los demás se han visto obligados a recortar drásticamente sus presupuestos y pasar de importadores a exportadores de futbolistas. “En este período económico tan terrible, los ricos han sido más ricos que nunca y los pobres, más pobres que nunca, con la realidad añadida de una clase media cada vez más depauperada”, explica Santiago Segurola, adjunto a la dirección del diario deportivo Marca

Lejos quedan los tiempos de la burbuja, cuando equipos modestos como el Deportivo de A Coruña, el Betis o el Celta podían permitirse el lujo de alinear en sus equipos a estrellas internacionales de la talla de Bebeto, Denilson o Mostovoi. Con la crisis llegaron los recortes: se acabaron los ingresos por recalificaciones de terrenos  y los aplazamientos de la deuda con Hacienda, los patrocinios comerciales cayeron en picado y se esfumó el apoyo de las cajas de ahorros. Igual  que tantas empresas de otros sectores, los clubes de fútbol  quedaron atrapados en una trampa de deuda de la que apenas ahora comienzan a salir.

El ‘deporte rey’ es ya la primera industria del entretenimiento en España

El FC Barcelona y el Real Madrid acaparan buena parte de los ingresos del sector

Los clubes modestos apenas comienzan a superar los estragos de la  crisis

Los equipos españoles se han gastado este verano alrededor de 500 millones de euros en fichajes, muy cerca del récord alcanzado en la temporada 2007-2008, aunque  con una gran diferencia con respecto a entonces: además de comprar, también han vendido a jugadores importantes. Nunca había habido tantos futbolistas españoles en ligas extrajeras.
En busca de nuevas fuentes de ingresos, el campeonato español ha reorganizado sus horarios para atraer a los telespectadores asiáticos. Un fenómeno también nuevo es la compra de clubes por parte de multimillonarios extranjeros, un alivio para aquellos al borde  de la quiebra. Es el caso de Peter Lim, el empresario de Singapur que compró el Valencia; del jeque catarí Abdullah Bin Nasser Al Thani, propietario del Málaga, y del chino Wang Jianlin, convertido en accionista del Atlético de Madrid. Hasta la Cultural Leonesa, un club de Segunda División B, está en manos de una firma de inversión catarí.

La crisis no ha hecho más que afianzar la posición hegemónica que el Real Madrid y  el FC Barcelona ocupan en el fútbol español, tanto en el plano financiero como en el deportivo. Entre los dos equipos facturan aproximadamente el 40% de los ingresos del sector, gracias sobre todo a lo que ganan por la retransmisión de sus partidos en televisión. En este capítulo, ambos han estado durante casi una década incluso por encima de los principales equipos ingleses, italianos y alemanes. “Esto les ha supuesto una ventaja extraordinaria en el mercado, con todas las ventajas posibles: contratación de los mejores jugadores del mundo, visibilidad planetaria, éxitos deportivos…”, señala Segurola. No es casualidad, por tanto, que entre los dos hayan ganado 10 de las últimas 11 ligas.

El periodista Roberto Bayón, que sigue de cerca las cuentas de los clubes de fútbol desde su blog en el periódico La Nueva España, ve imposible romper el duopolio Real Madrid-FC Barcelona porque el sistema les privilegia sobre los demás. “Las diferencias de ingresos económicos entre los dos grandes y el resto hacen que deportivamente tengan garantizada su presencia en la Liga de Campeones y la lucha por los mejores trofeos”, sostiene Bayón. “Son equipos de éxito deportivo garantizado, lo que les da una repercusión en los medios desmesurada, un impacto publicitario brutal , ingresos de marketing enormes... Es la pescadilla que se muerde la cola”. 

El informe Impacto socioeconómico del fútbol profesional en España, de la firma auditora KPMG, calcula que el sector movió en el año 2013 una cantidad cercana a los 7.600 millones de euros, aproximadamente el 0,75% del producto interior bruto. Casi 150.000 españoles, según la misma fuente, trabajan directa o indirectamente en el mundo del fútbol profesional, una actividad que aporta a las arcas del Estado alrededor de 3.000 millones de euros anuales en impuestos. Comparada con los demás países europeos —quizá con la excepción de Inglaterra—, la dimensión del fútbol en España es  absolutamente desproporcionada. Los clubes de Alemania, Francia e incluso Italia, naciones con economías mucho más potentes que la española, tienen presupuestos bastante más modestos que los españoles. 

Seis de los diez futbolistas mejor pagados del fútbol mundial —Cristiano Ronaldo, Leonel Messi, Gareth Bale, Neimar Jr., James Rodríguez y Luis Suárez— juegan en la Liga BBVA, antes conocida como Primera División. Según la lista que publica anualmente la consultora Deloitte, el Real Madrid es el club más rico del mundo y el FC Barcelona, el cuarto. 

¿De dónde sale tanto dinero? Los ingresos de los clubes de fútbol vienen de tres fuentes fundamentales: la venta de entradas, los acuerdos comerciales y los derechos televisivos. Sin el dinero de los patrocinadores comerciales y de la televisión, los clubes serían incapaces de fichar a los mejores jugadores y competir al máximo nivel. 

El FC Barcelona y el Real Madrid son los dos clubes europeos que más ingresaron en derechos de televisión en la temporada pasada: 160 millones de euros el primero y 156,8 millones el segundo. Los  21 siguientes de la lista, exceptuando al Juventus de Turín, pertenecen a la Premier League inglesa, mucho más equitativa a la hora de repartir esos ingresos entre sus equipos. Muy lejos figuran el Valencia, con 48 millones de euros, y el Atlético, con 41,6. 

La venta de entradas en taquilla es un trozo cada vez más pequeño de la tarta. Por eso es posible que equipos de Primera División puedan sobrevivir con sus gradas casi vacías cada domingo. Dos clubes de la Liga BBVA,  Espanyol y Getafe, no llegaron a una media del 50% del aforo en la temporada pasada. Sólo cinco equipos —Real Madrid, Atlético de Madrid, Athletic Club, Valencia y Éibar— llenaron al menos el 80% de los asientos en sus estadios. La televisión manda.

Estrechar las diferencias entre grandes y pequeños es precisamente el objetivo del nuevo sistema de reparto de los derechos de televisión, aprobado por el Gobierno mediante un Real Decreto Ley en abril pasado. Por primera vez, la distribución del dinero entre los equipos se hará de manera centralizada, en lugar de que cada uno negocie por su cuenta, como ocurría hasta ahora.  

A partir de ahora, los equipos de Primera y Segunda división se repartirán el 92% de los ingresos procedentes de los derechos de televisión. El 8% restante se repartirá entre los equipos que bajen de categoría, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), los deportistas de alto nivel, el fútbol no profesional y la propia Liga de Fútbol Profesional (LFP).

Del dinero que cobrarán los clubes, el 50% se dividirá equitativamente entre ellos, el 25% según los resultados obtenidos durante un año y el 25% restante por otros factores. El propósito es que el reparto del dinero sea más justo y que la competición sea más igualada, como ocurre en Inglaterra. Así  será, pero solo hasta cierto punto. El truco es el siguiente: durante seis años ningún club pondrá ganar menos en derechos televisivos de lo que ingresó por el mismo concepto en la temporada 2014-2015. ¿Cuáles son los dos únicos clubes que podrían ganar menos con el nuevo sistema de reparto? Efectivamente: el Real Madrid y el FC Barcelona. Al final, ninguno de los dos verá menguar sus ingresos al menos hasta el año 2022. 

Casi 150.00 españoles trabajan directa o indirectamente en el mundo del fútbol

 Los ingresos por venta de entradas son el pedazo más pequeño de la tarta

El Gobierno decreta un nuevo sistema de reparto de los derechos de televisión

El nuevo sistema de reparto, opina Bayón, tiene un aire de objetividad, pero en cuanto se lee la letra pequeña queda claro que está creado para mantener el statu quo reduciendo algo unas diferencias entre equipos que eran “escandalosas”. Segurola está de acuerdo: “El nuevo reparto consagra la desigualdad que se estableció en 2006 con la venta individualizada de los derechos, extremadamente favorable al Real Madrid y al FC Barcelona, que recibían entre los dos el 50% del pastel televisivo”, sostiene el periodista de Marca. Lo que sí sucederá es que, por primera vez, habrá competidores que obtendrán tanto o más dinero que ellos, al menos en otras ligas. Es el caso de los principales clubes de la Premier League, que recaudarán cerca de 200 millones de euros cada uno en los próximos años gracias a un nuevo acuerdo televisivo. 

Los clubes ingleses han vendido sus derechos por 7.500 millones de euros para las temporadas que van de 2016 a 2019. El mercado de la Premier League es mucho  más grande que el de la Liga BBVA: mientras que en España hay sólo 4,3 millones de abonados a la televisión de pago, en Reino Unido hay 15 millones.

En España, el conglomerado Mediapro controlaba hasta ahora los derechos de 38 de los 42 equipos de Primera y Segunda, mientras que Telefónica gestionaba los cuatro restantes. En julio pasado, la Liga Profesional de Fútbol otorgó en bloque a Telefónica los derechos de explotación del fútbol de pago para la temporada 2015-2016 por 600 millones de euros. De ese modo, la compañía de telecomunicaciones podrá emitir nueve de los diez partidos en exclusiva en su plataforma Movistar+, fruto de la reciente compra de Digital+ al Grupo Prisa. Con esta operación, Telefónica controlará esta temporada la retransmisión de las competiciones deportivas más populares, entre ellas la  Fórmula 1, el campeonato mundial de motociclismo y la NBA.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), sin embargo, ha puesto límites a Telefónica tras la compra de Digital+. Su nueva plataforma, que cuenta con 3,6 millones de abonados, deberá compartir la mitad de los canales premium con sus competidores. Vodafone y Orange se han apresurado a comprar los derechos para retransmitir los partidos de la Liga BBVA en sus propias plataformas.

Como el resto de la sociedad española, el fútbol no es ajeno a la corrupción. Varios de sus dirigentes más destacados —desde Jesús Gil, del Atlético de Madrid, hasta Manuel Ruiz de Lopera, del Betis— han tenido encontronazos con la justicia. Algunos están actualmente en prisión, como Josep Lluís Núñez y José María del Nido, ex presidentes del FC Barcelona y del Sevilla, respectivamente, aunque no por casos relacionados directamente con su paso por el fútbol.

Roberto Bayón no cree que la corrupción  en el fútbol español sea generalizada: “El mundo del fútbol abre puertas a todo tipo de niveles muy difíciles de picar en otros ámbitos empresariales. Esto hace que sea atractivo para determinados grupos con capital. Obviamente, en un ámbito como este, que mueve tanto dinero, siempre puede haber manzanas podridas”.  Bayón sí considera demostrado que hay partidos amañados, aunque más para la consecución de objetivos deportivos que por lucro personal. “El control que realiza La Liga de estos asuntos es muy grande, y el camino parece llevar a que en España cada vez sea más difícil amañar partidos y que las mafias busquen otras ligas en las que sea más sencillo ganar dinero”.

Segurola sí cree que las sospechas de corrupción en el futbol son fundadas: “Tiene que existir esta lacra cuando el propio presidente de la Liga de Fútbol  se empeña en difundir las sospechas. El fútbol es uno de los territorios más golosos para la corrupción porque se ha convertido en uno de los negocios más rentables y globales de nuestro tiempo, con un nivel de transparencia muy bajo y con un rédito que supera claramente lo económico. El fútbol se ha transformado en un formidable trampolín de proyección política y social para sus principales actores. los hombres que lo gobiernan a través de la FIFA, la UEFA, los grandes clubes europeos, las ligas profesionales de cada país y las federaciones nacionales”. 

 

DEUDA

Hacienda trata de poner orden

Más de la mitad de los clubes de fútbol españoles están o han estado en concurso de acreedores, la antigua suspensión de pagos. El previsible aumento de los ingresos televisivos —resultado del Real Decreto Ley aprobado por el Gobierno en abril— les ayudará, sin duda, a rebajar la carga de sus abultadas deudas y sanear sus economías. 

Según el último estudio del Consejo Superior de Deportes (CSD), fechado el 30 de junio de 2014, el pasivo de los clubes de Primera División ascendía a 2.890 millones de euros, una cifra que  previsiblemente irá disminuyendo a medida que se apliquen las nuevas reglas de control económico de la competición. 

La deuda con Hacienda de los equipos de Primera y Segunda ascendía a 431 millones de euros y su tendencia es también a la baja. El Atlético de Madrid destaca por encima de los demás equipos, con una deuda de 107 millones de euros al fisco, seguido por el Deportivo de A Coruña, con 63 millones, y el Espanyol, con 45,4. Siete equipos de primera no tenían deuda fiscal: FC Barcelona, Real Madrid, Valencia, Villarreal, Athletic, Granada y Éibar. 

Santiago Segurola, adjunto a la dirección de Marca, cree que los clubes están haciendo “un intento loable” para poner orden en sus cuentas, especialmente con Hacienda.  A su juicio, la cantidad de clubes que están o han estado en procesos concursales es un dato demoledor que explica la pésima gestión del fútbol español: “La crisis ha hecho que el fisco esté más vigilante, de la misma manera que se ha producido un alejamiento entre las instituciones públicas y el fútbol. Destruida la economía, resultaba inaceptable la vinculación entre unas instituciones empobrecidas, y en numerosos casos sospechosas de corrupción, y los clubes de fútbol”.

 

Los jugadores mejor pagados del mundo

Incluye salario, primas e ingresos publicitarios en el año 2014 

 

 

7.800

MILLONES DE EUROS

Es lo que las televisiones Sky y BT pagarán a los clubes de la Premier League inglesa entre 2016 y 2019 por los derechos de retransmisión de los partidos.

600

MILLONES DE EUROS

Es el precio que Telefónica va a pagar por los derechos de explotación audiovisual de la Liga BBVA en la temporada 2015-2016.