¿Hay un límite?

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    Los Estados disponen hoy de un enorme margen de endeudamiento y no dudan en utilizarlo. Es una locura, en opinión de los ortodoxos.

    El pasado 11 de marzo, el presidente Joe Biden promulgó una ley que posibilita la puesta en marcha de un extraordinario plan de relanzamiento de la economía estadounidense. Extraordinario por su cuantía, al menos 1,86 billones de dólares, casi el 9% del PIB de EE UU. Esta cantidad se suma a los 900.000 dólares del plan votado el pasado diciembre por el Congreso, y a la espera del de infraestructuras y educación, que podría llegar hasta los tres billones. Extraordinario también por el impacto que pueden tener esos desembolsos sobre la deuda pública: sin siquiera tener en cuenta todos los gastos, el Congressional Budget Office, un observatorio independiente de la política presupuestaria, prevé que dicha deuda pasará del actual 100% del PIB a más del 200% en 2050. ¿Se trata de una apuesta totalmente loca relacionada en parte con el estado...

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