Los invasores digitales no toman prisioneros

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  • Por (Socio director de Coperfield for Social Good)
    30 Junio, 2014

    Socio director de Coperfield for Social Good

    Muchos taxis en Europa hicieron huelga el pasado 11 de junio como rechazo al desembarco en varias ciudades, Barcelona entre ellas, de Uber, una aplicación móvil que permite alquilar coches de particulares con conductor.

    La queja de los taxistas está clara. Los vehículos y los conductores de Uber se saltan las reglamentaciones sobre transporte público: no tienen licencia, sus vehículos no están sometidos a inspecciones, los conductores no han tenido que pasar ninguna prueba específica. Son una competencia desigual, desleal y posiblemente ilegal.

    Los apologetas del Internet über alles toman partido con sus argumentos habituales; un caso más en que “la tecnología trastoca las normas establecidas”. Más relevante es el discurso de la comisaria Neelie Kroes: “No podemos criminalizar a un grupo de clientes [...] para proteger a industrias que creen que pueden estar exentas de la revolución digital”.

    Es un discurso falaz,...

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