Sindicatos: renovación necesaria

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  • Nuevo rumbo: Las centrales sindicales buscan recuperar la relevancia perdida tras la crisis, la reforma laboral y los escándalos de corrupción.

    Hace tiempo que las fábricas de chimeneas humeantes desaparecieron del paisaje industrial español, y con ellas el perfil del obrero tradicional: hombre, con contrato de por vida y afiliado a un sindicato. Si tienen la suerte de no figurar en las listas del paro,  lo más probable es que los nuevos obreros estén hoy recibiendo llamadas en un centro de atención telefónica, limpiando oficinas o sirviendo comidas en un restaurante. Muchos son jóvenes, mujeres o inmigrantes con contrato temporal o a tiempo parcial y un salario de subsistencia. 

    La crisis ha cambiado radicalmente el mercado laboral español, que hoy se parece bien poco al de los primeros años del siglo. Más de la mitad de los ciudadanos en disposición de trabajar son parados o precarios. El año pasado, sólo 8 de cada  100 nuevos contratos tuvieron carácter...

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